Mongolia-Sichuan

Un nuevo mundo…

Lo bueno de no tener nada planeado en tu viaje es que llegas a lugares donde nunca te hubieses imaginado pedalear y de los que te queda TODO por descubrir…los primeros momentos son siempre pura ignorancia.

China nunca la habíamos barajado como una opción en el viaje, lo veíamos demasiado complicado por lo que habíamos escuchado y también (al comienzo) demasiado lejano. Sin embargo, cuando nos íbamos acercando la curiosidad iba en aumento, al fin y al cabo es el fin de muchas rutas pasadas y el comienzo de muchas presentes… con todo lo que habíamos visto en referencia al gran imperio chino en África y en todo Asia Central no estaba mal finalmente entrar al propio país para descubrir de primera mano lo que por ahí sucede y no dejarnos guiar una vez mas por estereotipos.

Llegamos al pueblo fronterizo en la parte Mongola en tren y aunque intentamos pedalear la frontera hasta llegar a la primera ciudad China tenemos que decir que esta ESTRICTAMENTE prohibido atravesar esta frontera a pie o en bicicleta, es obligatorio coger un TAXI. Nuestra recomendación es que no esperes a hacerlo en la misma frontera, lo mejor es cogerlo en la plaza principal del pueblo enfrente de la estación de trenes.

Los controles a pasar y todo el procedimiento en si para nosotros fue simple, la frontera China parece un aeropuerto y te hacen pasar por el scaner todas las bolsas, pero a parte de eso no hay mas complicación, todos los empleados fueron muy amables con nosotros.

Una vez en territorio chino y con bastante calor pedaleamos a lo que en el GPS era un pequeño pueblo de frontera en la parte China… en esta ciudad ya tuvimos un avance de lo que nos venia ! Ese pequeño pueblo es lo que nosotros podemos llamar una buena ciudad llena de luces, centros comerciales y parques llenos de gente haciendo gimnasia al ritmo de altavoces enormes.

Nos dirigimos directamente a la estación de trenes porque la idea era atravesar toda esta parte de la « Mongolia Interior » como se llama esta región de China, para llegar hasta el Sichuan en el centro-sur del país. Como ya explicamos en el post anterior con los días de visa que tenemos y el invierno que llega esta vez no nos queda otra opción que coger un transporte por 1500 kilómetros !

Para nuestra sorpresa todo fue súper fácil en la estación de trenes, la chica hablaba un poco de ingles y nos facilito todas las opciones para llegar a Chengdu, la ciudad a la que nos dirigíamos.

Si queríamos partir ese mismo día por la noche no teníamos opción a literas, tendríamos que coger plaza en los asientos normales ( estamos hablando de tres días y dos noches de tren)… lo que queríamos era terminar cuanto antes con toda estas historias de transporte así que sin saber bien en la que nos metíamos cogimos estos billetes.

Después de ocuparnos de nosotros había que ocuparse de las bicis ! En China si quieres transportar algo cuando viajas ( que no sea una pequeña maleta), tienes que enviarlo por un servicio diferente, por correos ( las oficinas de chinapost están disponibles en cada estación de bus o trenes). Así que de nuevo todo muy fácil, dejamos las bicis y nuestras maletas esperando recibir todo en Chengdu dos días después de nuestra llegada.

Para enviar todo el equipaje una vez mas pasaron todo por le scaner, y nos dijeron que no podíamos enviar el gas, productos líquidos, el hornillo de cocinar y alguna cosa mas, así que todo eso lo metimos en las mochilas que llevábamos con nosotros.

La sorpresa fue cuando fuimos a coger el tren por la noche nos dijeron que no podíamos pasar las navajas suizas…enserio ?? Nos pasamos media hora a discutir con los policías pero parecía que no había manera… salimos fuera y a Thomas se le ocurrió partir el filo de cuchillo de la navaja ( para por lo menos guardar todo lo demás útil y no darles toda la pieza). Así lo hicimos ( no fue tarea fácil) y volvimos a los policías con el cuchillo partido en una mano y la navaja en otra…su cara era un poema ! Jajajaja nunca habían visto esa estrategia, peor hay que decir que funciono y que pasamos con el resto.

A bordo comenzaba ya lo que seria nuestra primera inmersión en la cultura china…un tren lleno donde hay gente que duerme en el suelo ( se venden plazas ilimitadas aunque todos los asientos y literas estén llenos), y donde se come 24 horas la comida nacional china por excelencia…noodles deshidratados ! Paquetes de todos los colores eran el equipaje de mano de casi todos los pasajeros, junto con un termo que constantemente llenan de agua caliente ( para beberla así, sin té) que se podía llenar en los extremos del tren.

El viaje se hizo muy largo, sobretodo cuando venia la noche era un horror dormir en esos asientos tan duros y sin opciones de tumbar, ya no sabíamos en que posición meternos…el resto de personas tampoco! Aquello era un show…poco a poco fuimos simpatizando con la gente de alrededor y con el traductor en mano les explicábamos un poco la historia para amenizar un poco el viaje…en el momento en que nos poníamos a hablar todo el mundo se volvía a ver lo que decíamos o a simplemente observarnos sin tener que disimular.

Por la ventana veíamos a paso acelerado desplazarnos del desierto de Gobi poco a poco a zonas mas verdes, montañas mas grandes, ríos, ciudades inmensas, grandes infraestructuras…mirar por esa ventana era como ver una película de ciencia ficción…este tren nos llevaba sin lugar a dudas a un nuevo mundo!

Cuando llegamos a Chengdu estábamos a 700m de altitud y nada mas salir del tren pudimos sentir el buen calor de humedad tropical…ese que agobia bien! Elegimos partir de esta ciudad dirección la meseta Tibetana por recomendaciones de un compañero que también esta viajando en bici y que ya había visitado esta parte…para ser sinceros nosotros no teníamos demasiada idea de donde seria mejor o peor comenzar a pedalear…pero la verdad fue que llegar a Chengdu como nuestra primera ciudad china fue un enorme impacto!

Antiguos edificios
Pequeñas calles entre los edificios antiguos

La ciudad del panda ( por tener un centro de cría y básicamente un zoológico para que los millones de turistas que pasan por allí les puedan sacar fotos o como hasta proponen , puedes abrazarles si haces unos días de voluntario en el centro…) los peluches, camisetas, diademas y todo los que os podáis imaginar en forma de panda están por toda la ciudad. Todo es hiper moderno, y todo el mundo se desplaza en masa en motos eléctricas o bicicletas por todos los rincones de la ciudad…la verdad que todo esta adaptado para las BICIS, carriles, aparcamientos…el problema es que hay demasiadas! Y la mayoría eléctricas, por lo que no deja de ser a veces un poco caótico.

El hostel en el que estuvimos por su puesto se llamaba Mr.Panda, recomendabe

Nuestros días en la ciudad esperando las bicis y organizando nuestra ruta se pueden resumir en visitar supermercados y comer… todo ha cambiado radicalmente, apenas hay productos occidentales a excepción de una pequeña secciones que finalmente encontramos en el Alcampo y en el Carrefour ( si si hasta aquí llegan!). Los snacks ahora son brotes de bambu, patas de pollo, soja picante, callos de cerdo… se acabo el chocolate o las galletas normales… nos toca re inventarnos con la comida.

Por otra parte los restaurantes que ofrece una gran ciudad como esta fueron un placer… por poco mas de 3 euros por persona normalmente podíamos disfrutar de comida súper diferente y variada en restaurantes super cucos… esta fue la buena parte de estar en una gran ciudad con una gran cultura gastronómica como lo es Chengdu ( cultura ligada al picante de Sichuan…puro fuego!)

Nos pasamos una semana a probar nuevos platos

Teníamos un poco miedo al momento en que tendríamos que salir de allí pero la verdad que todo resulto ser muy fácil, prácticamente nos pasamos dos días saliendo de la ciudad por carriles bicis ( y en plano) así que no fue del todo mal…una vez que conseguimos salir logramos meternos por carreteras un poco mas secundarias que nos recordaban a la EUROVELO 6 por Europa…no trafico y campos agrícolas a un lado y a otro…la verdad que una cosa estaba clara, el terreno que no esta construido esta cultivado… difícil encontrar los primeros días un sitio donde poner la tienda por mucho que lo intentábamos siempre había algo que ocupaba el suelo.

Momento de secar todos los granos de maiz
Si no es agricultura es construcciones

En los pequeños pueblos que comenzamos a atravesar las personas estaban mucho mas receptivas que en la gran jungla de cemento, enseguida venían a preguntarnos y a ofrecernos algo de comer o agua caliente para beber ( no la mejor opción para nosotros con 40 grados y todo sudados)!

Una paradita y una galletitas de regalo
Buena sudada
En la fruteria de enfrente nos invitaron a muchos kiwis! (hay muhas plantaciones) y este hombre se vino a charlar con nosotros mientras fumaba su tabaco en bambu

Pese a que no encontrábamos lugar para acampar siempre había en el camino algún hostel barato con muchos símbolos de bicicletas ( unos 3 euros por persona)…al principio no comprendíamos nada pero después poco a poco comenzamos a encontrarnos con grupos de ciclistas chinos prácticamente cada día, y es que esta carretera, la G318 es la carretera que une oficialmente Chengu con Lhasa ( lo que era la capital del Tibet) y resulta que desde hace unos años esta súper de moda entre los chinos hacer este trayecto para demostrarse a ellos mismos que pueden hacerlo ( hay varios pases entre 3500m y 5000m). Van con bicis normales y un pequeño portaequipajes con una pequeña bolsa…todo esta súper organizado! Se envían las bolsas de hostel en hostel ( son hostel especiales para estos ciclistas o para motos, también muy común) y tienen todas las etapas estrictamente marcadas. ( En el caso de que no lleguen a una de sus etapas llaman al coche del hostel que les viene a buscar…la verdad que flipamos con todo esto)

Los primeros días por la falta de lugares para acampar y la necesidad de ducha constante después de días pedaleando empapados en sudor, pasamos por estos hostels para dormir…

Hostel-Restaurante de cicilistas
Logramos acampar por una vez!

La verdad que la carretera tenia bastante trafico (sobretodo camiones) y aunque los paisajes al fondo eran bonitos, densos bosques e inmensos ríos, la cantidad de construcciones e infraestructuras ( hidroeléctricas, puentes, postes de electricidad….) hacían que todo fuese un poco una borrachera de imágenes sin demasiada armonía...la verdad que pedalear por aquí era una experiencia, pero definitivamente no nuestro estilo…demasiados hostels, restaurantes y gente alrededor…en cuanto pudiésemos solo pensábamos en salir, pero la realidad es que los primeros kilómetros no teníamos demasiadas opciones ( por no decir ninguna).

Vendedor de kiwis en la ruta
A veces lograbamos verlo asi
Tibetan Higway de fonfo

Lo único que nos quedaba es coger las antiguas carreteras que pasaban por la montaña en lugar de los nuevos túneles que hay ahora construidos ( a veces hasta de 5 kilómetros) para poder disfrutar así de mejores vistas y de soledad, aunque con mucho mas desnivel 🙂

Poco a poco fuimos subiendo y los campos de maíz se comenzaron a ver sustituidos por varios kilómetros por campos de té muy característico y famoso en esta zona…las construcciones eran de piedra y en ocasiones de madera y pese al movimiento de turistas las personas siempre resultaron ser encantadoras con nosotros e intentaba ayudarnos siempre que teníamos alguna pregunta o nos parábamos a descansar.

Hay que decir que por varios días tuvimos mucha suerte, hubo un desprendimiento de tierras en la parte en la que se esta terminando de construir el famoso TIBET HIGHWAY una construcción monstruosa de la que hablare en el próximo post, por lo que cerraron el paso durante el día a todos los camiones, lo que nos permitió realizar dos días de ruta completamente solos por una zona de jungla y paisajes impresionantes… esto ayudo mucho porque también era nuestro primer gran puerto a subir y siempre se hace mejor sin trafico! Poco a poco subíamos en altitud y nos aproximamos a la meseta Tibetana y al territorio de la Prefectura Autónoma de Ganzi, las construcciones comenzaron a cambiar y comenzábamos a sentir que aquello que estábamos buscando poco a poco iba llegando…pero para no mezclar lugares y culturas la llegada a la meseta viene en el proximo post!

Esperando a abrir la carretera, tuvimos bastante lluvia por varios dias
La nueva autopista que acabara con Tibet
Camiones parados durante todo el dia
El pequeño tunel a pasar en el top
Varios chinos en bici haciendo la G318 esperando tambien
Inmensas infraestructuras
Los puentes de la autopista pasan por las montañas a alturas de vertigo

Estas primeras semanas de pedaleo en el país nos sirvieron sobretodo como un periodo de adaptación…comenzar a descubrir la comida que mas habitualmente encontrábamos ( noddles caseros), decir algunas cifras y palabras en chino dado que aquí hasta los símbolos habituales o la forma de decir los números con las manos cambian, y poco a poco formar parte y movernos en nuestra salsa en un país tan diferente a la cultura de la que venimos… aunque el nivel económico de los chinos esta en aumento constante, las antiguas costumbres todavía no han cambiado demasiado…pueden tener la mejor cámara o iphone pero siguen tirando toda la basura al suelo y escupiendo enfrente de tu cara las 24 horas… cada día seguimos aprendiendo de este gigante país!

Nuestro plato estrella!

Enseguidita viene el próximo post y nuestras mas de dos semanas a pedalear de nuevo entre los 3000m y los 4700m con mas de 1200m de desnivel positivo por día y un frio polar!!

2 Comments

  1. Coucou, nous on vient de rentrer après 15jours passés à nous baigner dans une eau cristalline. Profitez bien des derniers coups de pédales au bout du monde, on se régale toujours de vos aventures.
    Bises Ghislaine

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