Ölgiy -Hotgor-Ulaangom-Khovd-Tsambagarav Uul

Recorrido realizado, en la seccion mapa muchos de los caminos no vienen
Dias Pedaleando DescansoKm
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CampingHostel
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Western Mongolia en buena compañía…

Recorrer el oeste de Mongolia no ha sido fácil, cada día nos preguntábamos de donde venían las palabras que tanto habíamos escuchado sobre este país y la bicicleta «Si, si Mongolia es el paraíso de la bicicleta!» Creedme no es verdad! Sino que se lo pregunten a la familia de Thomas! 🙂 Podemos decir que en estos 20 días pedaleando juntos hemos tenido todas la situaciones difíciles que se pueden tener cuando viajas en bicicleta… menos mal que venían llenos de buena energía y de optimismo por lo que finalmente todo ha sido una buena aventura que quedara en nuestras memorias por los tiempos de los tiempos.

La frontera para entrar a Mongolia la atravesamos Thomas y yo solos, nos encontraríamos con la familia de Thomas al día siguiente en el « primer pueblo » después de la frontera.

Para nosotros llegar a Mongolia en bicicleta, pedaleando todo el camino desde que partimos hace ya un año de Francia fue un momento especial. En nuestro viaje no hay nada planeado, cuando partimos solo sabíamos que íbamos dirección este, y cuando la gente nos preguntaba donde íbamos nuestra respuesta siempre solía ser la misma «  Nose…avanzamos dirección este, dirección Mongolia »… en Kazhastan nos creían un poquito mas, pero imaginaros esto cuando se lo decíamos a la gente en las rutas ciclabes de Alemania…nos miraban pensando «  estáis flipados ! ». Desearía enviar castas postales a muchas personas !

Tras pasar la frontera Mongola
Ultimos kilometros antes de llegar a la frontera

El pueblo donde se situa la frontera nos dio una primera idea de lo que seria Mongolia…se puede resumir en 4 restaurantes destrozados y un « hotel » con camas de prisión. Cambiamos nuestro dinero a un local de la zona con buen cambio y después comenzamos la misión de encontrar una cerveza para celebrar todo el camino pedaleado y poder disfrutar de lo que seria una fiesta para nuestros sentidos… los padres de Thomas nos habían traído embutido de mi pueblo, Pelayo, y queso del pueblo de Thomas !

oh la la! Ese quesito compte y el embutido del pueblo! Ya a la espera en la frontera comenzamos a atacarlo
En el hotel del pueblo celebrando nuestra llegada
Los niños observando con cara de asco como podiamos comer eso! Atencion a las camas del hotel

Solamente alguien que ha pasado 6 meses pedaleando por la dura Asia Central puede comprender lo que se siente cuando después de tanto tiempo recibes un regalo como este!

La gente del « hotel » donde nos metimos a comerlo alucinaban de vernos tan contentos, les dimos un poco de queso para que lo probasen y directamente lo escupieron… cada uno su cosa ! Ellos son felices con su oveja cocinada en agua herviendo y su leche de caballo!

Tras una pausa en Rusia aquí volvemos a encontrarnos con los musulmanes, los habitantes ( prácticamente en su mayoría) de Bayan-Olgi, la región al oeste de Mongolia, son de etnia Kahzak, por lo que siguen el Islam, o mas que siguen DEBEN seguirlo… como comprobaríamos después las religiones en Mongolia están porque deben estar pero no hay una practica real desde que los comunistas aparecieron por estas tierras….las practicas son muy lights y a excepción de los rituales mas clásicos, no hay una practica diaria en general.

Tras la pausa de felicidad avanzamos unos kilómetros para poner la tienda cerca de la camino y en un sitio un poco visible de manera que al día siguiente pudiésemos encontrarnos fácilmente con la familia de Thomas… alrededor pequeñas colinas, gers ( yurtas) y caballos… se respiraba paz en una noche de luna llena… recuerdo las palabras de Thomas… «  Lugares como este son lo opuesto a la India ». Después de 5 minutos teníamos a todos los niños, niñas y adultos de las yurtas de alrededor alterados queriendo observar todo… pronto descubriríamos que la India parece no quedar tan lejos en el mapa.

Una parte de los mini visitantes a la tienda, hasta a altas horas de la mañana

La misión fue cumplida al día siguiente y por fin el equipo se encontraba! Los padres y la hermana de Thomas llegaban frescos y deseosos de descubrir… una carga de pilas para nosotros y una alegría inmensa de ver caras conocidas después de un año!

La familia de vacaciones
Regalos y cosas necesarias despues de mucho tiempo!
Primer camping en la estepa…felices y contentos!
Primera subida camino Olgi
Llegando a la ciudad
El hostel por unos dias

Pedaleamos hasta la primera “ciudad”, Olgi donde planeábamos organizar la ruta a seguir las próximas tres semanas. Aunque nuestra idea inicial era recorrer el parque natural de Altai Tavan Range en frontera con Rusia y China nos encontramos con la sorpresa de que en este momento esta prohibido pedalear en esta zona. Es la área mas montañosa del país, peor también la mas delicada en cuanto a fronteras y debido a un incidente con algunos turistas hace un par de años para acceder al parque ahora es obligatorio pagar a un guía que este contigo 24 horas… los precios se disparaban y ademas no hay guías que quieran pedalear, en general es unicamente para trecking.

Cambiamos nuestros planes y organizamos nosotros mismos un tour por los alrededores en base a los lagos o parques naturales que veíamos podíamos atravesar… ( es la foto del mapa al comienzo del post). Como pasa prácticamente en toda Mongolia tuvimos que planificar toda la comida y agua a transportar dado que en los primeros 150 kilómetros no había nada y no teníamos demasiado claro el tiempo que nos llevaría…dependería de las condiciones.

Cuando partimos de Olgi estábamos frescos, la madre de Thomas y su hermana se ponían sus camisetas de tirantes y crema solar, yo mis pantalones cortos… íbamos a pedalear en el paraíso de la bicicleta… aparentemente no deberíamos preparanos mucho mas!

Saliendo de Oligii

La sorpresa y la realidad de lo que nos encontraríamos los días siguiente no tardo en llegar… mosquitos en todas las partes, lo que no nos dejaba parar ni si quiera para comer tranquilos y pistas destrozadas con muchas piedras y en ocasiones mucha arena o agua. Las condiciones no fueron las mas fáciles el primer día, ni si quiera a la hora de acampar…cuando pensábamos que lo habíamos tenido todo en 6 horas de pedaleo, llego una tormenta con un viento que se llevo nuestra tienda volando… dormimos con medio ojo abierto con miedo de lo que pudiese venir!

La carretera al salir de Olgii
Los sombreros antimosquitos imprescindibles en este viaje
Bonito pero duro
Los camiones con carbon pasaban y pasaban
Rios inaccesibles por la cantidad de mosquitos
Buenas señalizaciones en Mongolia
Ante todo sonrientes
Comienzan los rios

Al día siguiente la tormenta parecía haber pasado y nos despertamos con el cielo azul y comenzamos a pedalear dirección el lago de Achit Nuur, para ser sinceros nos íbamos con miedo del numero de mosquitos que nos encontraríamos por allí…

La pista por momentos fue un poco mejor…10 carriles para elegir cual tiene menos regletas y piedras, finalmente cuando llegamos al lago no había muchos mas mosquitos de lo habitual, lo que sin comenzaba a cambiar era el terreno…mucha arena y un poquito de desnivel por algunos kilómetros bajo un sol abrasante… entre que no había arboles para ponerse a la sombra y los mosquitos apenas nos parábamos, y cuando lo hicimos tuvimos que diseñar nosotros mismos un sistema para por lo menos poder comer algo en el medio de ese desierto… las condiciones eran duras pero los paisajes en ese punto eran impresionantes y cambiantes por varios kilómetros.

Camiones cargados de carbon
En ocasiones habia que empujar la bici por la arena
Lago al fondo
Una paradita bajo el sol
Una familia que esta cambiando el ganado de lugar a la manera actual…con 4X4 y motos
Moto pastor, la nueva moda en Mongolia
Creando un poco de sombra
Desierto
Por fin personas
Indicaciones
Rios secos

A nuestro paso apenas nos encontrábamos nada, de vez en cuando alguna Yurta y camiones que pasaban cargados de carbón…debía haber una mina no demasiado lejos… a medida que avanzaba el día, la pista comenzaba a estar mas y mas destrozada por estos camiones y no paraba de haber mosquitos… todos los ríos que atravesábamos estaban secos por lo que ni si quiera podíamos lavarnos un poco después de un par de días sudando bastante.

A ultima hora del día y mirando el mapa veíamos que nos quedaban 20 kilómetros a hacer hasta llegar a Hotgor, un pequeño pueblo desde el que normalmente después subiríamos en altitud y estaríamos mas metidos en la montaña. La ruta era verdaderamente difícil a pedalear a causa de las piedras y sabíamos que nos llevaría por lo menos 3 horas llegar al pueblo si queríamos acampar por los alrededores… en ese momento un camión de carbón vació paso delante de nosotros y creo que a todos se nos ilumino una bombilla en la cabeza!!

-Tenemos que salir de esta situación de mosquitos y piedras! Vamos a pedirle que nos avance los 20 kilómetros!

Tras dos intentos el segundo accedió y Eric, el padre de Thomas y Thomas se quedaron en el remolque con las 5 bicis… Ghislene, Manon y yo nos metimos delante con el conductor. Nosotras a lo nuestro no podíamos dejar de reírnos de la situación con el conductor de ver por el retrovisor a los otros dos en el remolque y de la alegría de salir de esa situación… el camión se dirigía a la mina de carbón de donde venían todos los camiones. Al bajarnos la cara de Thomas y Eric era un poema… según ellos las bicis habían volado con todos los botes de la ruta y estaban casi seguros que alguna de las bicis tendría algo roto… para nosotras había sido una fiesta pero parecía ser que para ellos esos 20 kilómetros habían sido un verdadero infierno!

Todavia felices de nuestra decision
Foto a la llegada en la mina de carbon

Como siempre la suerte estuvo de nuestra parte y al margen de pequeñas cosas no demasiado importantes, las bicis estaban listas para pedalear de nuevo….

Hotgor resulto ser un pequeño pueblo minero asentado en la falda de la montaña con una plaza principal donde había varios supermercados con un poco de todo… el estilo del pueblo recordaba a los pueblos del Pamir… pequeñas construcciones y como extra varias yurtas. Repusimos un poco de agua y algunos dulces y acampamos a las afueras del pueblo felices de encontrar un pequeño rio donde lavarnos y de no tener mosquitos! Podíamos cenar todos juntos fuera y reírnos un poco del día tan intenso que habíamos vivido… todo parecía estar demasiado tranquilo… y eso era lo que comentábamos antes de meternos a dormir… que podía suceder??

La respuesta no tardo en llegar… ya de lejos se escuchaban truenos y se veían luces enormes de relámpagos… la cosa parecía acercarse y claro que lo hizo…juro que nunca he escuchado truenos como los de esa noche, parecía que el mundo se iba a acabar, resonaban dentro de la tienda como si todo fuese a destrozarse un segundo… el corazón no podía dejar de latir a 1000 pulsaciones por segundo al escuchar ese sonido y ver esas luces justo encima de nuestra tienda… cuando los sonidos cesaron se puso a llover y después a granizar bolas enormes de hielo por varios mitos…enserio el apocalipsis en vivo y directo!

Nosotros teníamos la tienda para que no se partiese en dos con las manos y para que el agua no re-entrase y la familia de Thomas en la otra tienda los tres después nos contaron que ya habían empaquetado todo en las bolsas impermeables y que estaban listos para evacuación y salir corriendo a buscar ayuda en alguna yurta… al día siguiente todo eran risas pero en el momento pasamos un poquito de miedo!

Afortunadamente la tormenta paso y como de habitud llego la calma… dormimos y al día siguiente nos despertamos con cielo azul, por lo que pudimos secar todo!

Niño jugando con la moto (ruido incluido) cerca del campamento

Ese día pedaleamos por un valle maravilloso dirección el desconocido pero increíble lago de Uureg Nuur. Tuvimos un buen pase de montaña a hacer donde nos encontramos nuestros primeros Yaks mongoles y todos esos champiñoes ( yurtas) plantados hasta el horizonte 🙂 Este dia y esta traversia fue especialmente bonita y nos dio la energia que habiamos perdido los dias anteriores!

Comienza la subida
Bajando
vtt
Buitres
Top del pase!

Antes de acampar nos paramos en una de las yurtas donde nos ofrecieron un poco del vodka que ellos mismos fabrican, queso local y hasta un paseo a caballo para Manon, la experta del grupo en materia!

Niños de la familia jugando con los cromos que los padres de Thomas les regalaron
Queso que elaboran
Yurta budista por dentro, nada que ver con la khazak

Dependiendo de la familia son nómadas o seminomadas, algunos pasan solo el verano en la yurta moviéndose a diferentes sitios con los animales ( ovejas, cabras, yaks y caballos en general) y en el invierno son sedentarios y pasan varios meses en el mismo “pueblo” bien con la yurta bien en una casa. Los nómadas se mueven durante todo el año, en el invierno en busca de las tierras mas bajas donde los animales pese al frio pueden seguir encontrando el alimento hasta con 2 metros de nieve ( sobretodo en el caso de las cabras). En Mongolia las temperaturas son muy bajas en invierno, pero no hay demasiada nieve que se acumula en la mayoria de las zonas, y hay hierbas con germanizaciones diferentes durante todo el año lo que hace a la estepa el terreno perfecto para la cría de animales.

Las vistas desde este valle eran mágicas…grandes espacios, el lago Uureg Nuur de fondo y silencio.

Unpoquito de musica de la parte de Eric
Vistas del lago
Por fin rios!
Nubes pero esta vez no tormenta
Curiosos que se acercaban a la tienda a simplemente observarnos

Pasamos (pese a nuestras dudas) una noche tranquila antes de enfrentarnos al día siguiente a bastante desnivel pero con buenas pistas y a paisajes de nuevo cambiantes…

Las pistas por momentos eran bastante buenas
Si paramos en una yurta todo se lo beben Thomas o Eric…la leche no nos va mucho a nosotras!
Manon en accion
Curiosos, ellos mismos me piden la foto para verse
Manon y Thomas llegando a la cumbre del primer pase
Hora de comer con embutido de la tierra
Bajada para volver a subir

Las tormentas comenzaban a ser algo típico cada tarde, por lo que en ocasiones no nos quedaba otro remedio que refugiarnos con las familias locales, un momento para compartir e intentar aprender mas de su vida diaria.

Las yurtas que visitamos en esta área eran de familias budistas, la decoración era un poco austera con diferentes símbolos que hacían referencia a su religión ( alguna caracola, pinturas con los símbolos típicos , un pequeño altar con todo tipo de objetos…). En general suele haber dos camas donde colocan de todo durante el día y una estufa central con la que cocinan y se calientan al mismo tiempo… al estilo de Asia Central, el combustible es la caca de oveja y de yak. Alli como siempre reina la hospitalidad y nada mas que entramos lo primero es preparar el té y ofrecer los productos locales que tienen…ademas por supuesto probar nuestras bicicletas cuando la tormenta ha pasado o incluso jugar un pequeño partido de balonmano, deporte que adoran en todo Asia Central!

5 bicis no es nada!
Despues de la tormenta, las fotos no estan retocadas, los colores eran magicos
Familia hospitalaria

Pasaron varios kilómetros entre desnivel y enormes espacios abiertos hasta que nos reencontramos con el asfalto a 37 kilómetros antes de llegar a Ulaangoom, nuestro primer pueblo “grande” donde normalmente podríamos pasar un par de días en un hotel y reponer comida… habían pasado solo 5 días pero cuando hablábamos de todo lo que nos había sucedido era como si se tratase de un mes de viaje y acampada!

Vistas en los ultimos kilometros antes de llegar a Ulaangom
Estepa y colinas
Un buen sitio para acampar
De donde veniamos
Los colores cambian
Lana destino capital
Pinchazo!
Momento en que nos encontramos el asfalto, carretera de donde venimos

Llegamos agotados, y para mejorar la situación a excepción de Eric y Thomas todas nos pusimos malas por un par de días… la comida del restaurante del hotel, el agua, que no paraba de llover…una mezcla de cosas que nos hizo alargar el día de reposo un día mas. Finalmente cargados de nuevo para unos dias «aparentemente» sin comida partimos dirección Olgii y Khovd sin saber lo que nos encontraríamos.

Aunque no tuvimos ni un kilómetro de asfalto la primera parte de la pista no fue del todo mal ( a excepcion de algunos rios a atravesar), los paisajes fueron cambiantes y el pueblo de Olgii fue una pequeña sorpresa, encontramos varias tiendas, y un ambiente budista y relajado al ser un pueblo fuera de los clásicos circuitos turísticos. A las afueras del pueblo acampamos y encontramos uno de los paisajes mas bonitos del viaje… el panorama nos acercaba a lugares como el desierto australiano mas que a la clásica estepa que habíamos tenido los últimos kilómetros.

Partimos de Ulangom
En el mercado del pueblo bajo la lluvia y malas de la tripa
Cruzando rios…para variar!
El pequeño pueblo de Olgii
Bonitos colores por un desierto inesperado
Buenas rutas por algunos kilometros
Y buenos sitios para acampar
Mas rios…

Como la pista había sido buena los últimos días estábamos motivados y optimistas con el camino que nos quedaba hasta reencontrar el asfalto a 50 kilómetros de Khovd, pero la cosa no fue como la imaginábamos ni de lejos… de echo nos encontramos con la pista mas destrozada de todo el viaje…regleta, piedras y arena por varios kilómetros que nos destrozaron un poquito moral y físicamente… no podíamos mas con esas pistas y creo que nuestras bicis tampoco… todas comenzaban a tener pequeños síntomas de ello.

No se aprecia pero hay muchas regletas
Camping despues de todo el dia de una pista imposible!

Reencontrar el asfalto camino de Khovd fue en parte una relajación, repusimos de nuevo comida en una “ciudad” mucho mas “bonita” que las anteriores y pedaleamos por un asfalto perfecto y nuevo dirección Olgi ( la grande) pensando en cerrar el circulo… no todo ib a ser perfecto! Los mosquitos seguian estando por todas partes…

Volvemos al asfalto!
Camellos
Ruta completaùente nueva
La familia
La matanza en directo
Hay una carretera de asfaltod desde hace unos años pero antes habia varios carriles mas
Por una vez alguien puede hacernos fotos juntos 😉

en el ultimo momento a unos 120 km de Khovd decidimos dejar el asfalto para coger de nuevo una pista ( parecía ser que no habíamos tenido suficiente). Esta pista nos llevo durante dos días a visitar el parque natural de Cambagarav donde pudimos observar la bella montaña de 4200m que lleva este mismo nombre. Este parque y esta pista son totalmente recomendables, los primero kilómetros hasta la desviación con Ulaangoom es tierra dura fácil a pedalear y las vistas son perfectas.

Fue allí donde celebramos los 60 años de Eric, el padre de Thomas, en un día de cielo azul que nos dejo ver la panorámica de montañas que teníamos a nuestro alrededor y pedalear viendo pro primera vez camellos y como no bastantes Yurtas que se habían instalado en el valle que desciende hasta la ciudad de Olgi.

Volvemos fuera de pista
Manon
Happy Birthday!
La pareja de los 60
Nuestra tecnica en lso momentos de lluvia
Cumpleaños de Eric
Tratando de hacer fotos con la camara de Manon

En estos últimos días no teníamos mosquitos pero nos encontramos con muchos ríos a atravesar que nos hicieron pasar momentos un poquito mas complicados, alguno verdaderamente grande por lo que había que quitar todas las bolsas de la bici y atravesar todo parte por parte…ademas de los ríos no podemos olvidarnos de las tormentas que todavía estaban por ahí… sin lugar a dudas allí vivimos uno de esos momentos a recordar siempre…

El valle antes de llegar a Olgi, lleno de yurtas en todas las direcciones

En el día del cumple de Eric decidimos pedalear menos kilómetros y tratar de hacer un pequeño treking por los alrededores… pusimos la tienda de campaña, guardamos todas las cosas y estábamos listos para andar…el caso es que el cielo parecía muy negro así que por precaución esperamos a que la mini tormenta pasase antes de partir… nos metimos cada uno en nuestras tiendas y la catástrofe que no esperabamos llego… al principio llovía mucho pero todos bromeábamos, Thomas y yo sujetábamos nuestra tienda porque cada vez comenzaba a ser mas fuerte y de repente comenzó a granizar, pequeñas bolas y después bolas realmente enormes, enserio muy grandes… no paraba y de repente todo comenzó a inundarse, era una piscina… salimos corriendo de la tienda y ríos en todas las dirección se habían formado de la nada y resultábamos estar en el canal de uno de ellos… la sensación era entre de risas y de llorar… nos faltaba algo en este viaje enserio?

Puede parecer que no tenemos ni idea de donde hemos acampado pero en serio con cielo azu toddo parecia diferente

Por suerte en unos minutos el cielo se transformo en azul de nuevo pro lo que pudimos secar todo antes de partir… decidimos dejar el treking relajado para otro momento y continuar pedaleando con miedo de que los ríos en los próximos días creciesen mas!

Los últimos kilómetros antes de llegar a Olgi y terminar nuestro circulo en bicicleta fueron realmente duros con varios ríos a atravesar y grandes piedras en el camino … parecía que nunca llegaríamos y la moral se comenzaba a caer por los suelos… pero llegamos! Y lo primero que hicimos fue ir al único restaurante potable de la ciudad, un resto turco donde casi nos dan la carta de fidelidad del lugar porque nos pasamos practicante todo el día allí los antes de comenzar y esos dias al haber terminado nuestro tour…

Cuestas camino de Olgi
Lavado de cabras express

Algo fresco para beber y diferente para comer después de unos días de bicicleta muy intensos pero logrados!!

Pese a las circunstancias habíamos llegado un poco antes de lo previsto por lo que a la familia de Thomas todavía les quedaban 4 días antes de partir de nuevo dirección Rusia y de allí vuelta a Francia.

Decidimos aparcar las bicicletas y caminar un poco así que contratamos un transporte que nos llevase hasta un pequeño parque natural cerca de Tsengel ( 80 km de Olgi) donde donde acampamos por tres noches y caminamos por los alrededores pasando unos días tranquilos entre colinas, montañas y Yurtas.

Para variar el tiempo no estuvo con nosotros pero por otra parte estábamos solos con todos los locales del valle por lo que pudimos vivir un poco de su cultura real. Acampamos al lado de una familia que se convirtió en nuestros vecinos oficiales por lo que íbamos y veníamos a visitarnos durante todo el día.

Con ellos pudimos observar como se monta una yurta Kahzak, su día a día con los animales o los productos que elaboran… fue una bonita experiencia pasar estos días simplemente observando y caminando aunque el cansancio comenzaba a acumularse un poco en nuestros cuerpos y mente!

al fondo Tsengel montañas 3900m
Todos 60 años
Dejamos las bicis!
Todos esos puntitos son familias de unos 5 miembros
Queso y carne

Pasar este mes con la familia de Thomas fue un regalo, su visita nos ha cargado las pilas y nos ha hecho desconectar de la rutina a dos que tenemos durante los últimos meses. Es como tener un contacto con una realidad que de vez en cuando olvidamos, sienta bien.

Gracias por el esfuerzo y el largo viaje que ha supuesto para vosotros el llegar hasta esta parte tan perdida del mundo! Firmo para que si yo cumplo 60 años sea en unas condiciones como las vuestras y aguantando situaciones como las vividas durante este viaje!

Hay miles de anécdotas y situaciones que no he escrito en este relato porque como siempre no tengo demasiado tiempo para escribir, no el que me gustaría. Un blog y un viaje en bici no es una combinación sencilla… adoro tener este diario, pero encontrar sitios con Internet y con un poco mas de confort para hacer las publicaciones no es sencillo en esta parte del mundo.

Aunque no puedo ni si quiera leer dos veces lo que publico por lo menos todos los que nos seguís os podéis hacer una pequeña idea de lo que vivimos y como lo hacemos!

El siguiente post de Mongolia viene pronto! Abrazos!

2 Comments

  1. Super post Alba, tu as très bien retranscris ce que nous avons vécu pendant ce voyage, on ne regrette rien et s’il fallait recommencer ce serait sans hésitation. Et les photos sont magnifiques, on s’ Est régalé. Bises et que tout vous sourit

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