Este de Guinea y Trekking por Fouta-Djalon

 

20/05/2018 – 03/06/2018

 

3 Coches
3 Hombres
1 Mujer

 

Tras los pasos de la etnia Peul y su hospitalidad única…

Tras unos días un poquito complicados de autostop llegamos a Labe, la capital de Foutha Djalon y conocida zona de trekking en Guinea.

La panorámica ha cambiado 360 grados…la temperatura desciende, un marcado relieve deja de lado las extensas planicies y el verde se impone como color.

A nuestra llegada por la noche no pusimos a buscar el Hostel más barato de la ciudad. No fue tarea fácil finalmente pero finalmente dimos con el “Hotel Les turistas”; En pleno centro,  African style pero el más económico que encontramos con un precio de algo menos de 10 euros por noche. En este lugar , ya pudiendo dormir plácidamente sin el sofocante calor, pasamos 2 días planeando si era posible hacer un trecking de manera independiente por la zona.

Aunque estamos en una de las zonas más verdes y con más agua de Guinea  desde nuestra llegada comprobamos que la electricidad y el agua corriente es algo que en este país ahora no existe. Está comenzando la temporada de lluvias y normalmente a partir de Septiembre tienen un poco más de electricidad debido a las dos presas que producen energía hidroeléctrica en esta parte del país, pero en este momento es imposible encontrar algo frío a lo que se le suma la comida, la mayoría de la población aquí es musulmana, por lo que encontrar algo que comer antes de las 7 de la tarde no es una tarea fácil.

Nada fácil!

Pero bueno… sobrevivimos! Aunque sea con pan y bananas!

Como decía nuestra idea era estudiar si era posible hacer una ruta independiente de varios días por la montaña. En Internet apenas vimos información y la única que encontramos era de excursiones organizadas con guías siempre alrededor de los mismos pueblos y cascadas.

En Maps me, el GPS que utilizamos durante todo nuestro viaje,  pudimos ver que aparecían alguno de los caminos más pequeños y las rutas secundarias, por lo que de manera aproximativa y dando por supuesto que encontraríamos pequeños pueblos a lo largo de todo el recorrido nos decidimos poner en marcha sin muchas expectativas de lo que pasaría. Por mucho que lo intentamos, acceder a un mapa oficial fue imposible. Existe una página web de un hotel donde están algunas capturas de pantalla de los mapas pero no puedes ampliarlo con calidad http://www.hoteltata.com/. Fuimos en persona al hotel para saber si podíamos comprarlo pero la mujer, no muy amable, nos respondió que desde hace tiempo no se vende a particulares, es necesario contratar un tour y entonces los guías SI tienen los mapas… en fin!

Nos desplazamos desde Labe a Pita,50 kilómetros, el autostop funcionó pasados 15 minutos siendo esta vez recogidos por un hombre que trabaja en el tema del turismo en la ciudad de Mamou, a unos 150 kilómetros, pese a trabajar en el sector que nos interesaba no recibimos nada de información nueva al margen de que había guías disponibles así que seguimos con nuestro plan!

Casi las 2 de la tarde…unos aguacates en la mochila con algunas bananas y tras coger una moto que nos acercó 15 km donde queríamos comenzar nos pusimos en marcha en un trekking que al final duró 6 días y en el que hicimos algo más de 80 kilómetros a pie por un de los sitios que más fuertemente nos llevamos en el corazón hasta ahora.

 

Dia 1

Presa de la cascada de King Kong-Yaari

11 kilómetros

263 metros desnivel

 

Desde la presa, ahora vacía, y con un solecito que hacía sudar un poquillo nos pusimos a caminar cuesta arriba camino del pueblo de Yaari.

A escasos 30 minutos de caminata la tranquilidad era máxima. Estábamos de vuelta en la naturaleza, en la tranquilidad. Tiempo había pasado… Africa es intensa, es movimiento, es sonidos constantes, es interacción, y lamentablemente es contaminación… Nos encontramos caminando sin plástico alrededor, con aire fresco, sin ningún tipo de interacción externa al margen del sonido del viento rozando los grandes árboles que comenzamos a ver en el horizonte. Habían pasado meses y la sensación de volver a caminar en lo natural nos llenó de felicidad.

El tiempo comenzó a cambiar a medida que avanzamos y cuando nos encontrábamos a unos 2 kilómetros del pueblo comenzamos a ver como las nubes avanzaban super rápido, todo se comenzaba a teñir de negro alrededor y el apocalipsis parecía venir directo hacia nosotros a una velocidad que nunca había visto antes.Pensamos que la lluvia llegaba cuando comenzamos a escuchar un sonido fuerte del viento contra los árboles, por lo que rápido nos pusimos nuestra ropa de lluvia y comenzamos a andar a un ritmo más acelerado. Llegamos a la pequeña tienda del pueblo cuando la lluvia comenzó a caer de manera realmente fuerte…nos salvamos por los pelos!

En la tienda comenzamos a hablar poco a poco con la gente y nuestra sorpresa fue su tranquilidad, los niños eran tímidos, no venían alterados a decirnos TUBAB, de hecho esto sería una cosa que aquí desaparecería… estábamos otra vez entre nuestra etnia favorita, el pueblo nómada de los Peul.

Aunque Guinea es conocida por la gran cantidad de diferentes etnias que habitan el país ( más de 25 cada una con su propia lengua) los Peul suponen más del 30 por ciento de la población y en su mayoría están asentados en esta región montañosa al noroeste del país.

Tras entablar diferentes conversaciones finalmente el hombre de la tienda nos presentó al Doctor del pequeño centro sanitario que una Organización Americana había construido. Es habitual al pasar por los pueblos ver un único edificio que destaca por ser mas nuevo, con placa solar en el techo y una torre de agua… obra de diferentes organizaciones u ONG, en general suele ser el centro médico o la escuela si es un poco más grande. A veces en funcionamiento, a veces en abandono. De este hemos de decir que el hecho de proporcionar test inmediatos de la malaria a la población, una camilla para los partos y  una máquina para esterilizar el material ha servido de gran ayuda a esta comunidad y a las de alrededor. El doctor desplazado aquí lleva 3 años. Hablamos con ellos durante toda la tarde y rompimos el ramadán con el plato más típico de Guinea, arroz con hojas de mandioca y aceite de palma. En este pueblo no había mezquita, la más próxima estaba a algo más de un kilómetro de distancia, por lo que en una explanada se reunían todos a rezar antes de romper el ayuno para después cenar todos juntos.

Tras reponer fuerzas nos ofrecieron si queríamos poner la tienda en el jardín del centro médico o en una habitación de una casa que estaba vacía que era del hermano del chico de la tienda. Por temor a la lluvia nos decantamos por la segunda opción donde dormimos como reyes.

Ya por la mañana, tras un café y un buen desayuno de aguacate y tomate, hay aguacates por todos los lados, nos despedimos para ponernos en camino en principio dirección Ducky, el sitio más turístico de los alrededores por donde pasaban todos los tour organizados.

 

Dia 2

Yaari-Diaga-No name

11 kilómetros

263 metros desnivel

 

Al principio comenzamos a andar por la pista, pero a medida que avanzamos por suerte encontramos todo el tiempo pequeños caminos que cortaban en distancia por medio del bosque. Para nuestra sorpresa a media mañana estábamos en Diaga donde habíamos pensado parar a comer porque todo el mundo nos había dicho que era allí el mercado ese día por lo que el movimiento estaba asegurado. Cada dia de la semana es en un pueblo diferente y los productores de la zona se desplazan para vender sus productos u otros que compran y luego revenden. Kilos y kilos de aguacates a un precio medio de unos 5 céntimos por pieza, naranjas, tomates y mangos… estos últimos ni siquiera se venden….no habíamos visto todavía nada…hay mangos por todas las partes tirados en el suelo, podridos en grandes cantidades porque no dan abasto para comerlos y porque otra manera de transformación todavía no quiere existir en lugares como este.

Nos paramos en el pequeño “café , con función tienda multiusos y cargador de móviles del pueblo, el único con una placa solar, para observar el movimiento del mercado que tanto adoramos, dejar pasar las horas de sol más fuerte y comer algo de la comida que allí preparaban las mujeres para los niños que quedaban fuera del ramadán.

 

Además desde el pueblo anterior habíamos visto que todo el mundo iba siempre acompañado de su tirachinas por si en el camino veían alguna serpiente o algún conejo u otro animal para cazarlo. Todo el mundo se los hacían ellos mismos y nos explicaron que la goma y las otras piezas podíamos comprarlas en el mercado. Efectivamente allí encontramos todo nuestro material para fabricar nuestro tirachinas y sentirnos un poco más del territorio!

Normalmente nuestro siguiente destino era Ducky, pero estábamos pensando que no teníamos porque pasar por ahí, si estaban acostumbrados al paso de turistas todo sería un poco menos auténtico, estaría más preparado y quizás nos encontrábamos con más dificultades para poner la tienda de manera salvaje. En el último momento y mirado el mapa al azar vimos un pueblo más pequeño en otra dirección, no aparecía nombre pero sí unas casas pintadas, los kilómetros eran perfectos así que nos lanzamos para ver con lo que nos encontrábamos.

Los primeros 4 kilómetros los hicimos rodeados de mujeres y niños que como  nosotros dejaban el mercado y que con todas las compras para la semana en la cabeza, principalmente arroz, aceite de palma, alguna verdura y gallinas, volvían a sus respectivos poblados a pie, el más lejano según llegamos a entender unos 8 kilómetros.

Ellas alucinaban de vernos ir en la misma dirección, no entendían dónde íbamos. Se reían de la mochila grande que yo llevaba, y yo las trataba de hacer entender la locura que era para mi ver en África constantemente la cantidad de cosas que se transportan en las cabezas de sus mujeres. TODO. Absolutamente todo tiene cabida en la cabeza. Casi siempre con una sonrisa, si se para a hablar contigo o a mirarte, no importa el tiempo, no bajarán las cosas al suelo, todo está perfectamente armado para que aguante en la misma posición hasta el destino final, pero es cierto que cuando están quietas y no en movimiento el equilibrio se hace más duro y tienen que mover la cabez a ritmo de gallina para seguirlo manteniendo. A todo esto añadimos siempre el bebé atado a la espalda.

Finalmente entre risas llegamos al punto que habíamos indicado en el mapa como punto final del dia.

Enfrente nuestro una barrera hecha de madera que rodeaba todo el poblado. Era nuestra primera vez en ver este tipo de pueblos y por unos minutos nos sentamos fuera a reflexionar sobre cómo lo haríamos. Estábamos dentro del movimiento pero visto desde fuera la situación es divertida…estás en África, en la selva esperando a entrar en un poblado fortificado con únicamente construcciones champiñón, como llamamos Thomas y yo a las pequeñas casas tradicionales de tierra y paja…

Abrimos la puerta y comenzamos a caminar hasta que llegamos a la mezquita donde estaban todos los hombres reunidos, nos preguntaron donde íbamos y les explicamos que queríamos hacer noche con nuestra tienda para al dia siguiente continuar dirección Maci. Hablaron entre ellos por algunos minutos y finalmente uno que hablaba un poco de francés nos dijo que había una casa que no se utilizaba en el pueblo y que podíamos poner la tienda en el interior. La historia del dia anterior se repetía.

El poblado era alucinante, tenía plantaciones de mandioca y maíz  por todos los huecos, el río ahora bajo de caudal estaba en la parte sur. Todo parecía estar perfectamente organizado con sus pequeños caminos para pasar de una casa a otra, la zona donde se cortaban los árboles, las casas donde dormían las cabras, los frutales… En este momento comenzamos a comprender poco a poco la mecánica de los pueblos de esta parte de Guinea gracias a lo que veíamos y las explicaciones que llegábamos a entender de las personas del pueblo.

Nos enseñaron dónde estaba la casa y tras darnos un baño en el río nos pusieron dos sillas con la familia que nos había acogido. En unos minutos teníamos a nuestro alrededor un plato lleno de aguacates, naranjas y un increíble zumo de mango con jengibre. Además, los niños del poblado se encargaron de trepar los árboles de alrededor para bajarnos algunos mangos. Como en el resto de los pueblos por los que habíamos pasado durante el ramadán, cuando la hora de cortar el ayuno se acerca, los hombres restan en la mezquita y las mujeres con los niños a cuestas terminan de preparar la cena y los pequeños preparativos para tener suficiente para toda la noche.  Al ofrecernos el arroz con hojas de mandioca, como es habitual, el hombre parecía un poco tímido, dado que siempre piensan que un blanco no quiere comer esa comida… rápido le explicamos que nosotros no podíamos estar más agradecidos de tener esa comida enfrente nuestro después de un día de trekking y con apenas alguna fruta en la mochila.

Hablamos un poco entre todos después de la cena y de la mezquita y paseamos por la aldea donde más de un niño lloro a grito pelado al ver dos blancos por primera vez… estábamos buscando un trozo de madera para poder hacer los tirachinas y vinieron dos niños corriendo al ver lo que hacíamos. Desde lejos yo les explique que buscábamos un palo y ellos me dijeron que tenían uno bueno para eso, me acerque hacia ellos para cogerlo como normal y en el último momento cuando extendí mi mano me lo tiraron y se marcharon corriendo… se habían acercado demasiado al monstruo! Yo no podía parar de reirme a lo que ellos respondieron con lo mismo… la sonrisa no tiene razas! Eso lo hacemos igual!

El mes de Mayo y Junio es el mes de la siembra antes de la época de lluvias, por lo que todas las mujeres están trabajando la tierra. En este momento los pueblos tienen mucha gente como causa del RAMADÁN, las personas de la familia que trabajan fuera vuelven durante este mes para pasarlo en familia como mas tarde explicare y ayudar en las plantaciones.

Los cultivos principales son maíz y mandioca asociadas en la misma tierra. Además del abundante Fonio (Digitaria exilis) el super cereal africano por excelencia. Rápido crecimiento,alto valor nutricional y no exigencias en cuanto al suelo, está por todas partes. Como frutales encontramos plataneros, mangos, aguacates, papaya y Cafe.

Durante el periodo de invierno como ellos lo llaman tienen producción de vegetales más diversos, pero son los mencionados anteriormente los que conforman principalmente su dieta.  Podrían ser autosuficientes pero no lo son ha excepción del Arroz, que llega importado de países como India, Tailandia o América. Y es que con el arroz hay una larga historia… en esta zona de Guinea ahora no se cultiva arroz, antes se hacía, pero según nos cuentan en los pueblos, cuando descubrieron otras variedades de arroz más baratos y fáciles de cocinar optaron directos por esta opción y ahora las familias locales no saben cocinar un arroz producido en Guinea, no lo quieren. Se ha comprobado que gran cantidad de los arroces consumidos en África made in China, India o donde sea… son arroces con muy bajo valor nutritivo  que son producidos en grandes superficies de monocultivo donde se les agrega numerosas sustancias nocivas para la salud para impulsar un rápido crecimiento.

Al margen del arroz, la salsa que utilizan para su plato principal está hecha con hojas de mandioca que ellos producen, al igual que el aceite de palma del que hablaré más tarde. El maiz tambien es para consumo humano y no animal, las cabras aquí tienen suficiente verde alrededor para alimentarse.

No tienen ni electricidad ni agua por lo que las frutas que no se puede comer en el momento se pudren directamente en los suelos. Cualquier proceso de transformación de toda esta fruta es todavía impensable aquí… y creedme que hay mermeladas a hacer!

 

Dia 3

No name-Dantari Mandela

11 kilómetros

500 metros desnivel

Tras una noche tranquila y con lluvia al final del día como comienza a ser habitual, nos levantamos y el hombre que nos había acogido junto con otro del poblado nos están esperando escopeta en mano. Tras un buen desayuno nos dijeron que querían acompañarnos un poco en la dirección que les dijimos que queríamos ir. Estamos en un sitio aislado,  en medio de un bosque frondoso en lo alto de una montaña donde nunca han visto a un turista, para ellos es incomprensible que sepamos el camino para llegar al otro pueblo, mismo si les hemos mostrado el GPS para decirles que no había problema no entra en su cabeza que no nos vayamos a perder.

Nos ofrecen nose cuantos kilos de aguacates para el camino pero les explicamos que de verdad no podemos cargar mas peso. Después vamos a coger naranjas que ya ni nos preguntan si las queremos, cargan una bolsa y se encargan ellos de transportarlas hasta que nos despidamos.

 

Avanzamos a ritmo militar y sin rechistar por un bosque increíble, los tres amigos del pueblo van con sus escopetas para aprovechar después a cazar. Caminamos y caminamos sudando y tras más de una hora y media de marcha yo ya me planteo si ellos de verdad están yendo hacia una zona que les interesa para después cazar o si simplemente es para acompañarnos y después van a cazar cerca del poblado. Efectivamente descubrimos que nos están acompañando solo por acompañar, querían ir hasta una pequeña pista más principal! Les explicamos que es suficiente que ellos tienen que volver y que además están en ramadán si beber ni comer nada con esa humedad del bosque! Finalmente nos creen en que podemos continuar solos porque les enseñamos el camino en el GPS y les marcamos la dirección con el dedo y acceden a volver… buenísimas personas nos dan nuestras naranjas y nos despedimos con , de verdad, el corazón en la mano de recibir tanta humanidad constantemente.

Thomas y yo despues de 3 minutos de habernos despedido hacemos un descanso…Por supuesto! Y después continuamos bajando la montaña hasta llegar a zona plana y encontrarnos con un maravilloso río con puente de lianas incluido donde paramos por más de 3 horas a bañarnos y comer. Al principio los niños de alrededor estaban súper tímidos y solo miraban desde lejos, pero en mi último baño todas las niñas vinieron y se acercaron para tocarme o que las tirase y nadar todas juntas entre risas. Recordar estos momentos es felicidad.

Después del merecido descanso y con bastante calor y humedad continuamos hasta el pueblo que se encontraba al borde de este río. La panorámica en este punto era increíble, el pequeño poblado se encontraba en medio de dos montañas, rodeado de palmerales y de cascadas que aunque ahora eran practicamente invisibles, después del periodo de lluvias seguro es un auténtico espectáculo. De camino nos encontramos otro maravilloso río donde también paramos a bañarnos justo antes de subir con todavia sol y esa humedad constante los 500 metros de desnivel que nos llevarían hasta la otra parte de la montaña donde se encontraba el pueblo que era nuestro destino final del día… a unos 6 kilómetros de subida.

Se hizo un poquito complicado el final del día sobretodo porque no teníamos mucho agua y solo al final vimos un sitio desde donde podíamos filtrar. Finalmente llegamos al pueblo donde pasamos la noche, era más grande y estaba a fuerza un poco más moderno. Además de las típicas casas champiñón que ahora eran utilizadas más para cocinar o hacer otras tareas más que otra cosa, había pequeñas casas de cemento donde vivía toda la familia. Esto se debía a que había una pista  que conectaba con Maci ( el pueblo más grande de la zona) por lo que todo era más fácil que en los pueblos anteriores, como el último que cuando era el día de mercado se tenían que desplazar hasta este pueblo andando con cuestita incluida . En cuanto llegamos al pueblo nos encontramos sentados a la sombra de un Mango dos hombres con ropas musulmanas que estaban como en reunión. Directamente nos preguntaron y tras contarles nuestro viaje y nuestra idea de terminar el dia y mañana continuar, directamente nos llevaron a la primera casa de cemento echa en el pueblo en 1846 que ahora servía como almacén de diferentes materiales donde había una habitación libre para poner la tienda.

Efectivamente estaban en reunión entre diferentes hombres del pueblo y fue aquí donde conocimos mas de cerca el funcionamiento de prácticamente todos los pueblos de esta región de Guinea.

Todas las familias del pueblo tienen una persona que está trabajando fuera para ganar dinero y con ello mantener a toda la familia que está en el pueblo ( generalmente las mujeres, las personas mas mayores y los niños). Muchos están en las grandes capitales como Conakry, Dakar o Freetown, hay bastante migración en especial a esta última, la capital de Sierra Leona, de ahí que algunos habitantes de los pueblos sepan un poco de inglés en ocasiones. Además, una gran cantidad ha logrado llegar a Europa o América desde donde envían cantidades mas grandes de dinero. Un poco a ojo cuando ves la casa de cemento desde fuera puedes saber si el miembro de la familia que está fuer envía dinero desde Europa o desde África en base a la cantidad de decoración , si hay placas solares, torre de agua…

El caso es que como directamente con el Gobierno no cuentan, son constantes las críticas hacia Alpha Conde y su forma de gobernar, pues ellos se organizan a su modo. Todas las personas del pueblo que tienen a una persona trabajando fuera cada mes pone un poco de dinero que va como a una bolsa global, cada año logran acumlular como unos 4000 euros aproximadamente, y cuando es el mes del RAMADÁN, que es cuando todo el mundo vuelve al pueblo para estar con la familia, todos se reúnen para pensar el proyecto de ese año donde gastar el dinero e intentan hacerlo durante ese mes que es cuando hay más gente para trabajar y ayudar. Por ejemplo, en este pueblo el año pasado fue la panadería, el anterior la sala de tele para ver los partidos de fútbol, y este año es la barrera que rodea el pueblo lo que hay que cambiar. Las barreras son utilizadas para proteger los cultivos de los animales de fuera. El próximo año será la instalación de algunas placas solares comunitarias. Según nos han dicho en otras regiones de Guinea después  esta manera de organización es muy típica de la etnia Peul, debido a su pasado y su carácter histórico de nómadas para ellos siempre ha sido más fácil el ir allí donde se puede ganar dinero y lo siguen haciendo como algo cultural y necesario para avanzar en el crecimiento y desarrollo de los pueblos.

Como viene siendo ya costumbre nos invitan a cenar el clásico arroz con fonio, como ellos lo llaman, y tras hablar hasta tarde esta vez, nos vamos a dormir a nuestra querida y confortable tienda.

 

Dia 4

Dantari Mandela-Maci-Palaga

14,5 kilómetros

100 metros desnivel

 

Por la mañana como de costumbre después de un buen nescafé, algunas de las personas del pueblo que estaban en la reunión en decisión de la barrera nos decidieron hacer una visita guiada por el pueblo donde vimos el cole y el hospital que ahora no tiene demasiada actividad, según nos dicen comienza con el periodo de lluvias y mosquitos.

Después nos pusimos en marcha hasta Maci, el pueblo más cerca de la ruta nacional un poquito más grande donde paramos a comer en un pequeño bar local en el momento oportuno; justo después comenzó a llover por una o dos horas mucho mucho.

Esperamos con una tortilla y un trozo de pan y cuando escampo nos pusimos en marcha por unos 5 kilómetros más hasta el pueblo que por azar habíamos marcado en el mapa. A poco más de 1 kilómetro de llegar por un camino nada marcado y con un bosque bien frondoso, sentimos llegar el viento que se escucha siempre antes de la lluvia. El cielo se comenzó a cubrir de negro y decidimos refugiarnos en la única casa que vimos a espera de que cayese la lluvia para después poder continuar. Después de esperar una media hora decidimos continuar dado que el trayecto no era largo y era descender, así que con el fresco y fina lluvia llegamos al pequeño y perdido pueblo de Palaga, el pueblo que me enamoro.

 

 

Rodeado de árboles enormes, fuimos directos a preguntar por el chef del pueblo dando que no nos cruzamos a demasiadas personas en la mezquita. Finalmente unos niños mandados por un hombre nos guiaron hasta la casa del Chef. Como de costumbre ya, le explicamos el viaje que estábamos haciendo y que necesitábamos un lugar para poner la tienda y de nuevo la hospitalidad nos acogió en persona dándonos de nuevo una habitación libre dentro de una casa vacía. No pasaron cinco minutos cuando el niño de la casa vino con el plato de arroz, kinkiliba para beber y un poco de pan para nosotros, que como cada tarde lo devoramos al instante dado que durante el dia nunca comíamos demasiado. Después estuvimos con los niños de la casa viendo todas las plantaciones que se repetían con respecto a los pueblos anteriores en disposición y variedades. Estaban preparando un gran cantidad de frutas en sacos para al dia siguiente llevarlas al mercado de Maci. Sacos y sacos de aguacate!!

Dia 5

Palaga-Gongore-Nienere

18 kilómetros

150 metros desnivel

 

Por la mañana pensamos en pasar un dia de relax tranquilos en el pueblo, pero finalmente decidimos continuar porque no sabíamos si las lluvias serian más fuertes en los siguientes días. En el camino nos encontramos con un pequeño poblado que al vernos nos dieron miles de mangos para que comiésemos y hablásemos un poco con ellos. Mano a mano Thomas y yo quizás nos comimos 10 mangos cada uno ( una vez que te pones hay que comer porque es muy pringoso para comer uno cada 5 minutos). Los hombres del pueblo estaban sorprendidos y por primera vez en nuestro viaje nos pedían que si nos podíamos sacar alguna foto con ellos… la situación fue divertida.

Avanzamos dirección Gongore donde teníamos pensado parar antes de llegar a nuestro destino final y a 2 km de subida nos encontramos a un hombre mayor que estaba reparando una valla. Nos paramos a hablar con él y le faltó tiempo para invitarnos a ir a su casa a tomar un café de su cafe! Por supuesto accedimos y allí pasamos algo más de una hora a hablar con el. Practicamente toda su vida había trabajado en Dakar en una carnicería, pero desde hacía unos años había vuelto al pueblo. Uno de sus hijos emigró a España y se casó con una española, pero tristemente hace unos dos años murió por una enfermedad respiratoria. Tienen contacto con la madre de su nieto, pero no demasiado… aunque si una foto super grande de el jugando al fútbol en un equipo de Valencia… todavía es joven pero esperan que en algún momento pueda viajar hasta Guinea para conocer un poco de sus orígenes y a la familia que allí tiene y tanto le quieren desde la distancia.

Tras esta agradable pausa continuamos sin parar practicamente hasta Nienere, el pueblo que esta vez habíamos marcado en el mapa para pasar la noche. Como las últimas noches, preguntamos por el chef del pueblo y nos dirigieron hasta su casa donde rápidamente el acepto a alojarnos en una pequeña cabaña donde tras dejar las pesadas mochilas comimos y bebimos the, ellos hasta tarde nosotros hasta no tan tarde porque estábamos muertos después del día… todos los dia hay mucha humedad y sudamos a chorros! Todo el pueblo estaba super contento de que dos blancos pasasen por allí así que hicimos el tour para visitar a toda la familia, decir hola, dar la mano…algunas fotos para aquellos que tienen teléfono que no son pocos y un largo etc…

Dia 6

Nienere-Carretera

12 kilómetros

200 metros desnivel

 

Por la mañana los dos hermanos del poblado que nos habían acogido nos acompañaron hasta la salida del pueblo para mostrarnos la dirección que debíamos coger. Desde ahí comenzamos a caminar y ya nos notamos un poco cansados… sobretodo de las mochilas, a esto se le añadía que a partir de ese momento, si queríamos continuar con este aleatorio trekking, teníamos que avanzar casi todo el tiempo por una pista y no por pequeños caminos dado que no aparecia nada en el GPS…la planificación se hacía más complicada. Debido a todo esto decidimos salir en el mismo dia a la carretera nacional y terminar con este maravilloso trekking dado que a unos km más al este había también otra zona que nos interesaba.

Para terminar, caminamos esta vez por zonas quemadas, antes de la sesión de lluvias las personas de los pueblos queman ciertas zonas para después cultivarlas con arroz o para dar lugar a más biodiversidad los próximos años… además nos paramos durante largo rato a recoger diferentes cortezas y hojas de arboles para hacer la identificación.. estábamos contentos ver de manera natural especies como el TEC.

Al llegar a la ruta fue precisamente una mujer que daba clases en la universidad sobre bosques y biodiversidad quien nos recogió con su chofer y a quien aprovecharnos a hacer bastantes preguntas sobre todas las especies que habíamos visto. El destino es maravilloso!

Nos avanzaron hasta Dalaba, el pueblo más grande antes de Mamou donde pasamos una noche felices de limpiar todo y cambiarnos de ropa en el Hotel Tangama por 10 euros la noche. Lo recomendamos totalmente, limpio y aunque sin mucha electricidad como por todo, el hombre es simpático y lo más increíble es que tenía cerveza local fría en el bar! Siii en pleno ramadán!! Por supuesto después de un trekking no puede haber nada mejor!

Bueno… comer algo tampoco esta demas… y esta es la misión imposible de nuevo hasta las siete de la tarde que termina el ayuno! Preguntamos por todo los lados pero no encontramos nada así que finalmente no nos quedó otra que comprar lo poco que encontramos y aprovechar la hora de electricidad que había para calentar agua caliente y hacer milagros para hacer cocer unos espaguetis made in china y un huevo en la “cocina” del hotel.

Nuestra idea era pasar dos días en el Hotel pero por la noche estuvo lloviendo super fuerte y toda la mañana hasta las 12 que decidió calmarse, por lo que nos animamos a de nuevo coger las mochilas e intentar hacer autostop 50 km hasta la pequeña ciudad de Mamou donde teníamos interés de parar porque quizás alguien podría ayudarnos con el problema de nuestro ordenador.

Tras unos 3 kilómetros con esa humedad tan incómoda que te hace estar empapada de sudor en pocos segundos llegamos a un buen sitio de autostop donde después de una media hora un camión de transportes nos paró y acepto en avanzar nos hasta Mamou.  El camión había llegado hace dos meses a Guinea desde España por lo que fuera todavía estaba escrita la publicidad en español y las alertas de la pantalla del ordenador y demás eran también en español! Estaban super contentos porque el antiguo chofer se había dejado su tarjeta de identidad y super orgullosos me enseñaron la tarjeta “ del español” pero todo fue una decepción cuando vi la cara del hombre y el nombre que precisamente español no era… era un polones.

Nada más llegar a la ciudad fui a un tele centro y super simpáticos dos de los chicos que había allí me dijeron de dejarles el ordenador esa noche para que ellos lo viesen con su profesor. Mientras tanto Thomas y yo con un buen regateo encontramos una habitación por unos 6 euros para pasar la noche y al día siguiente hacer autostop… Los cambios comenzaron a llegar poquito a poquito a medida que nos dirigimos al este…. la población de católicos comenzaba a aumentar, nos dirigimos hacia la Guinea Forestal conocida porque sus habitantes son en su mayoría católicos y cuando la religión cambia, aunque hay una base que se mantiene, muchas otras cosas cambian a alrededor.  

Pero eso vendrá en la siguiente parte de la maravillosa Guinea!

 

Clásico mercado semanal donde se puede encontrar TODO!
Vuelta al poblado tras el mercado!
Hay en sitios donde no debes meterte!
Agua pura
Mandioca y Maiz
Construction clasica de tierra y paja
Tipica construccion Peul para meter a las cabras por la noche, esto las protege de las lluvias. Las cacas caen abajo y son usadas directamente para abonar la tierra.
Cambiando el techo. Se hace una vez cada 5 años
Colmena
Donde estamos?

 

 

 

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