Gambia

 

04/05/2018 – 20/05/2018

 

9 COCHES

10 PERSONAS

10  HOMBRES

 

GAMBIA

No, no es que hayamos abandonado el BLOG definitivamente o que nos hayamos perdido en ruta después de Senegal… es solo una vez más desesperantes problemas de tecnologia.

Despues del capitulo uno en el que conseguimos cambiar la pantalla del ordenador en Dakar, en Gambia de un dia para otro el teclado y los puertos USB estaban bloqueados. Imposible acceder al ordenador. En todo este tiempo en movimiento, ahora estamos en Costa de Marfil, no hemos logrado encontrar una solución para repararlo, así que por el momento y para no dejar que pasen más días sin actualizar, aquí estamos sentados en un telecentro con un buen ventilador en el techo que hace más llevadera la estadía y por supuesto inevitablemente recordando las buenas epocas del pueblo en el que el telecentro era nuestro máximo centro social.

Pero volvamos a nuestras andaduras por Gambia…el último post se quedó con nuestra llegada a Banjul en piragua desde la Isla de Betenti. Lo normal es entrar por tierra desde la región de Casamance en Senegal. Si es así normalmente se llega a la frontera de Barra, donde estás obligado a coger un Ferry para atravesar el Río Gambia  y entonces entrar en el país a la ciudad de Banjul. El trámite de la VISA normalmente se hace en Barra o en Banjul, depende del policía de turno que te toque… pero esa no era nuestra historia.

Llegamos a Banjul y relajados nos bajamos de la piragua dirección al centro de policía más cercano para evitar problemas. El inglés se impone ahora como lengua, tras cruzar unos km en piragua el francés se deja de comprender y los niños nos reciben con un How are you… eso sí! seguimos siendo TUBABS la etnia elegida para nosotros continúa siendo internacional.

Preguntamos en el cuartel de policía central de Banjul donde nos explican que el trámite de la VISA lo tenemos que hacer en el centro de policía del puerto. No lejano al centro en su pequeña oficina dos policías nos reciben con una sonrisa y sin ningún tipo de problemas y en poquito tiempo tenemos nuestra VISA.

60 Euros por un mes… más adelante haremos una tabla explicativa con todas las VISAS.

El propio policía que nos ha gestionando la visa nos propone acercarnos en coche a un hotel en el centro que él conoce y que según vemos en internet es el más barato que podemos encontrar, 10 euros la noche . Una ducha CON AGUA CALIENTE Y GRIFO CON PRESIÓN y un lugar tranquilo para comenzar con una nueva historia nunca está mal, la mejor habitación encontrada hasta el momento… siempre African style pero acceptable esta vez.

Nuestros primeros pasos por Banjul no nos dejan indiferentes, la premisa de que cada país de África es un nuevo descubrimiento al completo sigue estando presente y acertada.

Banjul es la capital, pero más por nombre que otra cosa dado que la gran ciudad del país, Sarrakunda, se encuentra a unos escasos 20 km.

En Mauritania eran marroquíes o Mauritanos los dueños de las pequeñas tiendas o negocios, en Senegal la cantidad de libaneses se disparó junto con los chinos, simpre presentes, y aquí por primera vez vemos nuestros indios queridos al mando de prácticamente todas las tiendas junto con los mauritanos, fáciles de reconocer ya para nosotros.

El tema de los Indios es simple, Gambia fue colonia Británica, es conocido que el Este de África y Sudáfrica esta llenos de Indios que por generaciones fueron transportados a través del océano Índico desde una GRAN colonia británica como fue la India al resto de sus dominios existentes en el continente Africano para ser utilizados como mano de obra barata  ,prácticamente construyeron todas las grandes infraestructuras existentes, pero no nos imaginábamos que llegaría hasta la parte Oeste. Para nosotros un placer ver estas caras que tanto amamos en nuestro primer paseo nocturno por este país.

Ya por la mañana hacemos autostop dirección Sarrakunda y en menos de 1 minuto un camión para y nos lleva hasta el centro de la ciudad donde nos encontramos con Bakary. En workaway vimos su proyecto ,el único en Gambia, y nos pareció interesante parar unos días. Tiene un pequeño terreno cercano a la casa de su familia y lo está trabajando para plantar bananeros y todo tipo de vegetales.

Cambiamos de ETNIA, dejamos atrás por el momento al pueblo Serer de la costa sur de Senegal, con sus marcados rasgos faciales y comenzamos a conocer los Mandinga que nos acompañarán durante todas nuestras andaduras por Gambia.

Primeros aprendizajes para conocer los saludos típicos y algunas palabras básicas para responder un poquito a la generosidad y sonrisas que constantemente recibimos… nos sumergimos durante 10 días con esta familia y comenzamos a conocer la parte más poblada de este país y su ritmo.

Nuestros días avanzan tranquilos con un ritmo de trabajo muy bajo en el huerto debido al calor. Los bananeros ya estan plantados por lo que la rutina es ponerles agua cada día varias veces, mirar bien que ninguna enfermedad llega y realizar pequeñas podas. Junto a esto, el trabajo más fuerte fue la preparación del otro terreno para hacer una cama de vegetales. Por practicamente una semana estuvimos moviendo tierra de una parte a otra y después preparando la parte despejada con caca de las ovejas de los alrededores  y tierras que cogimos cercanas al río para poder comenzar a plantar allí.

Bakary verdaderamente es nuevo con respecto al tema de agricultura por lo que está en búsqueda y agradece cualquier opinión o idea nueva en el proyecto. Le doy la idea de la asociación de cultivos que podemos hacer realizando diferentes posters para que se pueda servir de la info, ponemos capas de paja en todos los bananeros para mantener la humedad y economizar el agua y el esfuerzo humano,  y junto con una de las mujeres de la familia la enseño como hacer una bolsa de cultivo de patatas, algo totalmente inimaginable para ellos. Pequeñas cosas, lo que más me impacta a la llegada del terreno es la cantidad de basura que sale cada vez que remuevo una parte y sobre todo la cantidad de PILAS de todos los tipos, muchas ya descompuestas, que encontramos. Le explico el riesgo especial de las pilas en la agricultura, de las sustancias que liberan, de su expansión a más de 50 km a la redonda y de los efectos que esto puede tener en la salud, y por supuesto tiene ya en la naturaleza, en su terreno. Por efecto del calor, y de la lluvia la mayoría que encontramos están en estado de descomposición completa. Nunca había oído nada acerca de esto. Este terreno por algunos años permanecio inutilizado por lo que toda la gente del barrio lo utilizó como vertedero.

Dibujamos pequeños poster con la típica información de la cadena de productos más contaminantes encontrados en los océanos o en la tierra y sus tiempos de descomposición, así como los efectos directos que estos tienen en la contaminación de aguas, suelos y humanos. Ese mismo día con ayuda de todos los niños del barrio, la banda del barrio como los llamamos Thomas y yo, nos ponemos a escarbar todo el terreno y a sacar todos los plásticos o pilas que encontremos… fueron días divertidos y de aprendizajes para todos.

Los aprendizajes para mi fueron muchos, trabajar y conocer por primera vez de cerca la cultura de la banana, probar los nuevos platos que nada tenían que ver a la vecina Senegal, compartir horas con todos los niños del barrio…. y podría continuar con una larga lista… pero en estos dias alli mi gran descubrimiento fue Omar.

Mi conocimiento hacia los niños autistas es hiper limitado, la información que tengo  y conozco es una información básica de diccionario, nunca he tenido un contacto durante largo tiempo de convivencia con ninguno a excepción de una prima en la que el estado cambia bastante con respecto a este caso.

Omar tiene diez años, puede andar, comer por sí mismo, aunque tire la mitad de la comida, andar en bicicleta, sin pedalear pero moviendola con las piernas, expresarse con sonidos gritos o con una nueva estrategia de palmas en el pecho o en las piernas sus emociones y puede SONREIR, sonreir mucho. Sin quererlo ni comerlo en dos días nos habíamos convertido en una y cane. Cada mañana entre gritos y gestos venía a buscarme a la habitación para ir al huerto, con sus limitaciones y una pequeña azada intentaba hacer lo mismo que yo hacía, transportar el agua e incluso la carretilla con mi ayuda. Sin saber cómo llegamos a tener un idioma propio de miradas y gestos en el que nos entendíamos completamente, en serio. Se vuelve loco con los coches, cada vez que venía uno su alteración era máxima, y la tarde que enfrente de la casa un mecánico con el capo abierto arreglaba el motor de un coche, me hizo estar una hora viendo como lo hacía, tocando cada una de las partes de dentro del coche y con chillidos diciendome el nombre de cada una a su modo. Pasaba los días en el barrio y le estaba prohibido salir de allí, por lo que la primera vez que le propuse de ir a andar fuera nunca olvidaré su reacción, tuve miedo de que le diese algo de verdad. Cuando fuimos a la calle principal muchísimos coches, gente en movimiento, sonidos el chillando y con su corazón a mil… repetimos la historia por diferentes sitios diferentes días y su felicidad era visible en su cara…aunque yo tuviese que luchar mucho para hacerle comprender el momento en  que teníamos que volver y la excursión se terminaba. Vivía en la casa de al lado con su madre y hermanos, y por la noches a veces le oía tener ataques fuertes de llorar y ponerse nervioso. Aun así tiene suerte, está en un núcleo donde le quieren, donde todos los niños le aceptan por igual y donde la gente le valora. No tienen la misma suerte muchos de los niños como él en otros lugares donde directamente son abandonados o puestos en la carretera a pedir dinero a los coches que pasen como vimos en Mauritania. El tema de las discapacidades o personas especiales como Omar no esta desarrollado con la misma suerte que en Europa, es un tema en el que falta mucho, apenas hay profesionales del tema y los que hay procedentes de ONG vienen por cierto tiempo pero después parten y la problemática sigue parecida porque otra cosa no, pero si quieres cambiar algo en África el proyecto tiene que tener una continuacion larga y obligatoria, si no la mentalidad de aquí ganará siempre,será más fuerte y se acabará haciendo lo mismo que se hacía antes y vendiendo los utensilios de la ONG para sacarse unos ahorros.

Este es un gran problema de los países hasta ahora atravesados, el gobierno directamente no hace nada y no apuesta por ninguna política que ayude al pueblo, por lo que toda la responsabilidad queda en manos de ayudas internacionales como las ONG u otras Organizaciones con ayudas gubernamentales. No voy a entrar ahora a hablar de este tema de manera extensa, pero los reportajes de una ONG en África que aparecen en en una verde revista en Europa haciendo cosas alucinantes por un pequeño pueblo puedo decir que quedan muy lejos de la realidad que yo he visto. Escribiré un post con mi opinión sobre este tema, y sobre el número de proyectos que se comienzan cada año en África y el porcentaje de éxito que existe. La gente aquí lo sabe y es un tema habitual, la pobreza siempre será un buen negocio para muchos. Al margen como siempre hay excepciones de buenos proyectos, lo que yo puedo ver o conocer es un super minimo, tendria que vivir una vida para conocer bien una temática tan compleja, pero doy mi opinion de lo visto, vivido y escuchado. La realidad es que aquí se necesita ayuda, y mucha, pero buena ayuda, duradera,  con enfoques realistas que respeten la cultura y posibilidades del país donde se instauran. Y por supuesto, sobra decir, se necesita un Gobierno que cree una base para que el desarrollo continúe.

Perdooon! sigo con nuestro viaje! nuestros días en la ciudad descubrimos también cosas curiosas sobre este pequeño país que lo hacen diferente al resto. Para muchos es llamado la Jamaica de África o la costa de la sonrisa. Ellos están tremendamente orgullosos de estar colonizados por los ingleses, hablan una lengua internacional que además es la misma que en Jamaica, escuchan reggae no importando la edad o género, beben su café por la mañana en un termo, todo el mundo se pasea con él, y sin saber de dónde vendrá esta costumbre, utilizan carretillas para transportar todo, repito TODO. Carretillas cargadas con hasta 100 kilos y tirando de ellas corriendo. Además la ciudad está repleta de tiendas de Segunda mano por cada esquina, segunda mano de america, de holanda, de alemania, con ropa, calzado, utensilios. Tienen super metido dentro que la calidad Europea o Americana es la mejor y que lo prefieren a lo chino, por lo que básicamente todas las semanas llegan contenedores al puerto con diferentes procedencias repletos de cosas.

Tras estos días de descubrimiento y primeras impresione nos dispusimos a remontar el río Gambia para recorrer todo el país y salir en el límite de nuevo a Senegal para despues entrar en Guinea Conakry. Cogimos un bus para salir de la gran ciudad y ya en la gran salida y tras un sándwich con mantequilla, lo único que encontramos para comer, y con la atenta mirada de los niños del pueblo alrededor nos pusimos a hacer stop. El primer coche que pasó paro y nos avanzó por unos 30 km. Después y para nuestra sorpresa el siguiente coche que paso se paró también, era la policía, y a ritmo de reggae nos avanzó otros 50km. La espera para el siguiente tramo fue a la sombra de un árbol, comenzaba a hacer calor y no había mucha circulación. Para ayudarnos en la espera una madre le chilló a su hijo que nos trajese dos sillas y así lo hizo el pequeño para que pudiésemos estar con un poco de confort. Tras una media hora larga Habban, libanés y trabajador de Transgambia nos avanzó hasta Soma, donde habíamos pensado hacer noche. Habban como buen libanés hablaba 7 idiomas y estaba dentro del proyecto del primer puente de 900 metros que atravesará el río Gambia conectando por primera vez las dos partes del país facilitando también notablemente la ruta comercial entre Senegal y el resto de países dando que ahora el desvío que hay que hacer para atravesar el país por carretera es bastante largo. El lleva siete años trabajando en el proyecto y normalmente al año que viene estará inaugurado. Una gran plantilla de portugueses y un sevillano y un vasco dentro de la directiva entre muchos otros forman el gran equipo que trabajan non stop con la presión de que se termine ya el proyecto. Todos los materiales, incluido el cemento, llegan desde Europa por barco. Al cargo la empresa española ISOLUX-CORSAN en colaboración con la empresa libanesa AREZKI aunque según creo entender hubo algún cambio en los últimos años.

Una vez en Soma todavía con luz y después de haber recorrido 160km decidimos caminar un poco a la salida del pueblo para ver el panorama y quizás encontrarnos con alguna familia. En ese momento un bus que iba en nuestra dirección se paró y su chofer al volante nos preguntó sobre nuestra historia y planes. Nos propuso ir con él a pasar la noche en su casa con su familia y al dia siguiente llevarnos en stop 50km mas en nuestra dirección. Otra información importante llega…. COMIENZA EL RAMADÁN!

Conocimos a su familia al completo, todos sentados fuera esperando el fresco de la noche. El tiene 6 hijos, solo una mujer. Como de costumbre la familia solo nos regaló sonrisas y nos puso un colchón en una sala donde pasamos la noche con el ventilador conectado para al día siguiente a las 6 de la mañana estar activos para continuar el viaje juntos por unos 50 km. Nos dirigimos a DANKUNKU un pequeño pueblo en el interior cercano al río donde vive parte de la familia de Bakary y que habíamos decidido pasar a visitar. Aunque despertarse a las 6 de la mañana no es tarea fácil, esto nos permitió llegar a las 9 al pueblo y viajar con la fresca…. lo que vino después durante todo el dia fue un recordatorio de Mauritania. Calor extremo.

Inmovilizados. En extra comenzaba el Ramadán.Toda la familia se preparaba para este mes tan especial, nosotros como extranjeros siempre hemos tenido el derecho a beber o comer y especialmente en este pueblo directamente se nos incluye con los niños por lo que comimos juntos y pasamos el dia como pudimos. Cuando el calor bajó un poco fuimos con un chico del pueblo a conocer la parte cercana al río y sus cultivos de arroz y donde para nuestra sorpresa vimos un pequeño asentamiento de la etnia peul con sus vacas como principal recurso además de un poquito de agricultura y pesca. Vimos monos en la camino y descubrimos de nuevo el placer de pasear por la sabana. Todo esto hasta las siete y media de la tarde cuando el ramadán se corta y entonces todas las familias se reúnen para beber y comer. Después ir a la mezquita. Después comer más durante la noche, dormir un poco, comer de nuevo a las 4 de la mañana y comenzar de nuevo 12 horas de ayuno hasta la tarde. En este pueblo cortaban el ramadán primero bebiendo algo caliente como café con leche bien azucarado y después frío y comida, en este caso alubias con una rica salsa.

Todos nos insisten en seguir su ritmo de comer pero nosotros muertos por el dia de calor rápido nos quedamos dormidos fuera hasta que a las 3 de la mañana la pequeña Lala nos despertó para que entrasemos dentro.

Amanecimos y sin esperar demasiado dado que el calor se hacía verdaderamente duro, nos pusimos en movimiento para esperar un supuesto bus que nos podía transportar los 11 km que había hasta la carretera principal, hacia muchisimo calor y no había nada en el camino por lo que andar hasta allí no era una tarea obvia. La espera comenzó a las 9 de la mañana y según todo el mundo el bus iba a llegar en nada, pero a la 1 de la tarde todavia no habia llegado y el calor ya era insoportable. Para mi sorpresa vi acercarse un 4X4 con un blanco y practicamente me tire en el coche para pedirle que nos avanzado. Jack trabaja con una empresa de agua inglesa. La función es poner pozos de agua en los pueblos pero que solo funcionan con una pequeña llave que la gente tiene que comprar a un precio muy bajo para así acumular algo de dinero, como si de impuestos se tratase, en el caso de que se necesite una reparación o la construcción de otro pozo se utilizará este dinero y no se dejará al abandono como sucede en la mayoría de los casos cuando es bajo gestion del pueblo, nadie quiere poner dinero y la perforación se pierde.

Una vez en la carretera principal con mucho calor y hambre esperamos algún coche que pase, y se hace esperar y mucho, nadie pasa hasta que aparece 2 horas después un 4X4 con un profesor al volante que nos avanza por 30 km hasta el siguiente pueblo y que nos informa que en verdad va casi hasta nuestro destino 80 km más lejos pero que tiene que parar en una escuela, si a la salida seguimos esperando puede llevarnos.

Así sucede. Después de 1 hora esperando nadie pasó por la carretera así que finalmente nos fuimos con él hasta Bansang haciendo 94 km de autostop ese dia. Nuestra idea era llegar a Basse, el pueblo más grande del norte a 60 km pero el lugar en el que estábamos nos llamaba. Era la primera vez que veíamos el río gambia en su máxima extensión tan verde y junto con el atardecer estábamos en la carretera más disfrutando que pensando en continuar. En el lugar en el que estábamos esperando se encontraba una casa y directamente el hombre procedente de Guinea Conakry, vino a hablar con nosotros y en nada insistió y dio por sentado directamente que pasaremos la noche en su casa con su familia. El máximo de los que ahora hemos conocido, 16 hijos y cuatro mujeres, una fallecida. La última bastante joven y con un bebe de apenas 12 meses al que le dimos un baño donde se nos caía la baba de verlo. El es mecanico de motos, en esta parte comenzamos a ver más este transporte ya,  pero no sabíamos lo que después sería en Guinea. Esa tarde rompimos el ramadán con platos de Guinea, lo primero una sopa dulce y después el arroz con hojas de mandioca y aceite de palma que tanto nos acompañará en nuestro futuro.

El calor según nos dirigimos al interior era cada vez más fuerte, por lo que tomamos la decisión de atravesar antes de lo esperado dirección Guinea Conakry para así ganar tiempo allí antes de que llegase la época de lluvias y evitar este calor extremo.

Aun así, dado que al dia siguiente era temprano y nos apetecía disfrutar de ver el río y probar una cerveza de Gambia antes de marcharnos decidimos ir a Basse y allí coger un hostel para pasar el dia antes de dejar al día siguiente el país. Por la mañana temprano de nuevo un chofer de bus se decide a ayudaros gratuitamente y nos lleva hasta Bassel y a casa de su familia para que la conozcamos. Nos insisten en quedarnos con ellos pero les explicamos que por un dia y sobretodo debido al calor queremos ir al hostel para dejar las mochilas descansar y sobretodo los siento pero por una vez en mi vida necesitaba aire acondicionado. Hacía varias noches que no conseguía dormir y ya era demasiado, necesitaba una noche de dormir tranquila sin despertarme por el calor todo el tiempo.

Encontramos un hostel por 10 euros con frigo y aire… aunque en los pueblos más grandes en Gambia hay electricidad se corta en muchas ocasiones y por algunas horas en la noche… pero bueno algo de fresco durante las horas de electricidad se acumulo en la habitación!

Lo bueno de llegar a un Hotel por la mañana es que verdaderamente puedes disfrutarlo todo el dia y no tienes la sensación de pagar solo para dormir y al día siguiente partir temprano como era nuestro caso. Nos reposamos un poco como dicen por aquí y por la tarde fuimos a visitar la rivera del río y a tomar una cerveza en el único bar que encontramos desde hace tiempo, cerveza Made in Gambia.

Amanecimos con un nescafé de sobre, como viene siendo costumbre, y comenzamos el dia rumbo Guinea, atravesando antes la Alta Casamance de Senegal.

Carretera y mochila no pasó mucho tiempo hasta que el primer 4×4 que vimos se paró para transportarnos hasta Velingara. Pequeño y rápido trámite en la frontera para de nuevo entrar a Senegal por unos dias.

En Velingara el calor aprieta… y mucho. Pronto descubriremos que el buen autostop de Gambia tan sorprendente se ha acabado, estamos de nuevo en Senegal y las largas esperas vienen a nosotros. Tras cambiar el dinero a francos cefa de nuevo nos ponemos a la sombra de un árbol y sin poder hacer nada y apenas pasar coches vemos pasar el tiempo… 1 2 3 y hasta 4 horas esperando. Entre tanto al borde de la ruta un grupo de vacas intentaban sobrevivir al calor como nosotros a la sombra del árbol y nosotros decidimos emplear este tiempo para observarlas, darlas este tiempo una vez en la vida y ver cómo se llamaban unas a otras y como la hija fue corriendo a buscar la madre y por 4 minutos no pararon de darse carinos. Ver como adoran las hojas frescas del mango que les dábamos para aprovechar a tocarlas…. esperas! Pensando ya en hacer noche allí en el último momento un chico que trabaja para una organización americana en el tema de la agricultura y el desarrollo rural de los pueblos de los alrededores, nos recogió y nos depositó en el siguiente pueblo a unos 30 km, Manda Douane.

Tuvimos una interesante conversación con él y con la explicación de los proyectos de su organización en África y además fue nuestra salvación del dia para avanzar un poco.

Llegados a este pequeño pueblo de carretera donde vimos mucho mercado pero no demasiadas casas nos planteamos qué hacer porque la noche iba a llegar no en mucho tiempo y tambien las 7 de la tarde cuando se corta el ramadán y las calles quedan vacías porque todo el mundo está en familia comiendo y bebiendo. Tras reflexionar decidimos ir a la policía para preguntarle donde podíamos poner la tienda de forma segura, y un hombre que habia alli directo nos ofreció a poner la tienda en su casa y pasar la noche con su familia.

Como ya eran las 7 de la tarde cortamos el ramadán todos juntos con leche y café, pan con mantequilla, bissap y después un buen plato de thiep. A las 12 de la noche porque yo estaba despierta leyendo el hombre vino con otro plato, porque era la hora de comer para ellos y me obligo a ponerlo cerca de la tienda para que lo comiese cuando yo quisiese…. Thomas ya dormia ahi estaba yo a las 12 de la noche comiendo esa explosión de arroz con salsa de cacahuete parecida el mafe. Volvíamos a la especial hospitalidad de la etnia Peul.

Sabíamos que el calor se estaba volviendo muy duro por lo que pensamos en despertarnos muy pronto para intentar avanzar en el mismo dia algo de distancia dado que la frontera con Guinea estaba a escasos 100 kilómetros.

De nuevo…1 2 y 3 horas esperando hasta que tenemos de nuevo la suerte del dia, un hombre de Medina Gounass, el próximo pueblo que había dejado en la escuela a su hijo y vuelve a su tienda de motos donde trabaja.

Comenzamos a reflexionar sobre lo duro que se estaba haciendo el autostop junto con las condiciones climáticas, no paramos de sudar y si no nos poniamos a la sombra la cosa era imposible. No coches en la carretera, apenas vehiculos en la unica ruta que conecta Senegal con Guinea Conakry… quizás a causa del ramadán, o quizás acerca de noseque… pero la carretera estaba desierta al margen de los taxis que hacían largas distancias…. y es que este es otro tema los taxis Peugeot 505.

El hombre que nos transportó hasta Medina ya nos había comentado que el pueblo era un poco extraño e injusto porque no había escuela para los niños pese a que era grande, que las mujeres tenían que ir muy tapadas y alguna historia más, pero nosotros no entendiamos muy bien qué quería decir. Cuando llegamos Thomas se encendió un cigarro y todo el mundo se comenzó a alterar alrededor diciéndole que lo apagara que en ese pueblo estaba prohibido fumar. Sin entender muy bien donde estábamos solo queríamos salir, demasiado calor y presiones….

Caminamos hasta la salida del pueblo y vimos una pequeña tienda con sombra y pan… comenzaba a hacerse difícil para nosotros encontrar comida durante el dia hasta las 7 de la tarde por lo que comenzamos a alimentarnos de algo de pan que encontrábamos y alguna lata o nocilla local. Allí nos sentamos a la sombra sobre las 12 de la mañana y en el mismo lugar estábamos a las 6 de la tarde.

En ese tramo de tiempo descubrimos que estábamos en un pueblo sagrado para los musulmanes, de peregrinación por lo que esa era la razón de tantas reglas un poco más especiales.

A punto de llegar la noche decidimos de nuevo ir a la policía y como el dia anterior un hombre que habia alli directamente nos invitó a dormir con su familia.

Para ya que nos fuimos a la salida del pueblo todos juntos… esta vez sin lengua común dado que el no hablaba apenas frances pero nos entendíamos con gestos y con las pocas palabras de peul que conocemos.

La hospitalidad fue máxima, para variar…. ducha con cubos de agua que nunca falta y que después de un dia sudando se agradece como lo que más, bissap fresco, café, y un plato exquisito de mafe para finalizar el día y para comer algo… porque como les tratábamos de explicar entre risas nosotros casi estamos haciendo el ramadán también!

Para hacerse un poco la idea de nuestra petada de dia y del calor que pasamos, en medio de todo el mundo nos tumbamos y mientras todos continuaban comiendo  y haciendo cosas nos quedamos completamente dormidos y así que dormimos, fuera, tratando de captar algo de fresco.

Por la mañana volvimos al mismo sitio del dia anterior a las 8 de la manana. Con miedo si. Analizamos la situación y apenas pasaban coches, la única oportunidad era alguien de una ONG, alguien de Guinea, alguien que por casualidad pasase ese dia y nos salvase… si no eso sería una gran complicación. Hay que añadir que en esta ciudad durante el día era imposible encontrar algo para comer.

Desde las 8 de la manana a las 5 de la tarde nada sucedió, casi dos dias esperando y comenzando a entender el panorama comenzamos a pensar que allí la cosa era simple, era azar, podía pasar alguien ese día en 3 días o en 1 semana, y en esas condiciones continuar la espera no tenía sentido.

Lo único que vimos pasar durante todo el dia son estos taxis a los que me he referido anteriormente, antiguos 505 con más de veinte años que hacen enormes trayectos entre las capitales de los países de alrededor y que van cargados hasta los máximos en el techo y en el interior, 7 personas mínimas dentro + quizás dos en el maletero que va a bierto + 1 o 2 en el techo de coche con toda la mercancía.

Comenzamos a pensar que hacer porque además nos viene otro problema que es que no tenemos suficiente dinero. No habíamos calculado pasar tantos días en Senegal y ahora si queríamos sacar dinero de un banco el más próximo era en Velingara a 50km. Nos dirigimos a ver si pasaban coches dirección velingara y en ese momento vimos un Bus, venido de Sevilla hace 10 años , que iba a la frontera con Guinea. Uno a la semana y el bus, descuartizado pero con un poco más de espacio que los taxis, estaba allí. Calculamos todo, el ir hasta Velingara coger dinero, volver, hacer autostop…y decidimos que la mejor opción era coger ese bus para hacer los 80km. No teníamos dinero pero acordamos con el chofer que una vez llegados a Guinea a Koundara sacariamos dinero y se lo daríamos. El no entendía nada acerca de sacar dinero en un banco, pero hizo confianza en nosotros y aceptó. Despues vendria a mirar como sale el dinero de esa caja, porque teneis dinero en este pueblo! era su pregunta.

Temperatura extrema en el bus y en todo el trayecto hasta la frontera.

Locura con todos los taxis parados a la espera para cruzar y facil tramite de la VISA donde de nuevo no nos pidieron las cartas de vacunación supuestamente obligatorias para entrar en este país.

Estamos en Guinea, en Koundara y sigue haciendo calorrr muuuucho! Como llegamos tarde cogemos un hostel por 10 euros y al día siguiente probamos de nuevo autotop dirección Lave, el que es nuestro destino principal de Guinea en las montañas, donde según todo el mundo nos dice hace fresco! y donde planeamos hacer un trecking de algunos días.

 

Esperando que el autostop vaya mejor en esta parte nos ponemos en la carretera temprano y todo el mundo que pase nos dice que allí es imposible, que no vamos a lograr movernos. Mantenemos la esperanza pero verdaderamente vemos que solo pasan taxis, apenas hay vehículos privados y el gran taxi pasa a ser el principal medio de desplazamiento

No estamos en una situación normal, yo estoy un poco malita )papa, mama nada grave y llevadero!). La noche anterior no había dormido nada con el calor de nuevo y dolores fuertes de estomago, y cuando ese dia mismo nos levantamos y Thomas estaba tomando el café me comenzo a picar todo el cuerpo y me empezaron a salir muchos granos con un punto blanco por todas las pierna y la tripa. En esa situación estábamos haciendo autostop esperando bastante,  me tome corticoides de nuestro botiquín y la cosa comenzó a disminuir).

A todo esto vimos a lo lejos un 4×4 con matrícula verde, lo que significa que es del Gobierno, y nos paro. Nos podía llevar hasta Kounsitel a mitad de camino a Labe pero quería una participación de dinero. Le explicamos todo, la situación el proyecto y demás pero  él no lograba entenderlo bien y no quería participar, al final no nos quedó otra, nos montamos, y sin saber porque nos hizo darles una absurda cantidad de dinero, como 3 euros por 150 km en lugar de participar en lo que hacíamos. Era como más una cosa de orgullo de que llevar a alguien grats totalmente no era posible. Por lo menos conseguimos movernos aunque de nuevo estábamos en otro punto bloqueados… a 150 km de Labe, de la civilización! Del frescor!  pero en una especie de rotonda sin que pasase ningún coche hasta que únicamente apareció un 505 petado que tiene dos asientos de ocasión como ellos dicen, para llegar a Lave…

Thomas y yo nos miramos y dijimos… mira vámonos, necesitamos llegar y ese no era un sitio para pasar allí una noche… además porque no probar el medio de transporte local, el más utilizado en todos estos países…. y para extra en una carretera donde ya no había asfalto e iríamos por pista de tierra…allí que nos fuimos y que por supuesto llegamos! Comenzamos a ver montañas, a ver verde… en ese momento y pese a la situación comenzamos a enamorarnos de Guinea…

Y no preocuparse, estos 250 km fue una situación extrema y una decisión acertada para ahorrarnos en salud y en pérdida de tiempo! pero el resto de la Guinea, ahora desde Costa de Marfil, puedo decir que se ha conseguido atravesar en autostop…aunque con largas esperas!

Nuestra experiencia en Guinea sobretodo con respecto al AUTOSTOP fue muy favorable, una gran sorpresa. El autostop funciona muy bien, practicamente todo el mundo que pasa para. Su mito de ser la costa de la sonrisa podemos decir que es verdad, la gente es sonriente y ama a los turistas o viajeros blancos, les gusta cuidarlos. Su pasión por la música reggae también es real, es lo que más hemos escuchado a lo largo de toda la travesía y hay muchos cantantes locales y algún que otro estudio de grabación en el país. Nosotros no pasamos pero la zona más famosa para turistas en Sarrakunda es una zona llamada Senegambia donde hay Hoteles y numerosos bares con comida europea y conciertos de reggae todas las semanas.Además como atracción turística hay diferentes paseos por el río en diferentes puntos sobretodo para ver hipopótamos, algún que otro parque de animales y los pueblos pesqueros donde ver el movimiento que allí se produce siempre es una buena experiencia. Sumado a esto los típicos mercados africanos siguen los mismos patrones que en el resto de países por los que hemos pasado donde los hombres venden un poco de todo dentro de las tiendas y las mujeres con una mesa en medio de la calle venden la comida preparada, los vegetales, el pescado, el aceite o los jabones. Uno de los platos más consumidos por las familias locales el el arroz con pescado seco, del que nosotros no fuimos tremendamente fanes, pero hay más variedad…lo bueno de viajar entre familias es que probamos practicamente todos los platos locales posibles. Gambia puede ser una fácil y relajada introducción a África para aquel o aquella que quiera ir más despacio…. además después de la época de lluvias debe ser tremendamente verde!

 

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