Mauritania

 

23-03-2018  /  08-04-2018

 

10 Coches

12 Personas

11 Hombres

1 Mujer

 

Donde los colores se comienzan a mezclar…entramos en Africa!

 

Decimos adiós a Dakhla y a la gran familia que allí encontramos con un viento de 80km/h que parecía querer manifestar su enfado por nuestra partida (o depende como lo mires quizás solo quería impulsarnos un poquito hacia nuestra próxima aventura). Imposible ver nada a 1 km a la redonda por las mini tormentas de arena y prácticamente imposible hacer grandes desplazamientos porque bien sea con el viento a favor o en contra siempre te tira con demasiada fuerza.

Turbante para cubrir toda la cara, gafas para los ojos y el resto del cuerpo cubierto para no tener ningún contacto con la abrasiva arena, estamos listos para ponemos en la salida de Dakhla e intentar llegar en el mismo día hasta la frontera con Mauritania (450km).

 

Una hora, dos y casi tres esperando… apenas tráfico por el viento y los pocos camiones que pasaban iban completos. Un poco insoportable esperar en esas condiciones por lo que nos movemos a la gasolinera que esta justo detrás para comer algo y reponer fuerzas.

Tras volver a la ruta,  ya con motivación reciclada, son menos de 20 minutos de espera hasta que para un marroquí matricula Lituania en coche! ( Quedamos libres del largo viaje que puede suponer en un gran camión).

-Dirección?

Frontera!

-Yuhuuu!

Como era de esperar este marroquí viene desde Lituania con un Toyota Corolla para venderlo en Mauritania. En toda África no hay ninguna empresa de producción de vehículos, por lo que prácticamente todos vienen de Europa. Los importados nuevos son excepciones, la mayoría provienen de segundas manos. Es en los años 80 cuando esta práctica se comenzó a poner de moda “El descenso de la Renault” como lo llamaban los primeros franceses donde era más típico descender por Argelia atravesando todo el desierto. Esta práctica te ofrecía la oportunidad de viajar más low cost además de sacarte un dinero extra con la venta.  En la actualidad se sigue haciendo, aunque no como antes. Ahora Argelia queda fuera del itinerario por lo que la mayoría bajan hasta Marruecos, Mauritania o Malí a venderlos.

El viaje se hace ameno en un paisaje que continúa siendo puro desierto con alguno que otro pequeño pueblo de pescadores a las orillas. Nosotros cada km que pasa más expectantes por la llegada la frontera después de la cantidad de historias que hemos oído. (Ningúna demasiado positiva)

Llegamos sobre las 8 de la tarde por lo que ya no tenemos opción para cruzar. El horario es de 9 de la mañana a 6 de la tarde. Todo tipo de matriculaciones, de vehículos, y de personas esperan para cruzar al día siguiente. Principalmente senegaleses que bajan a visitar a la familia y grandes camiones de transporte de comercio “compra-venta” que bajan desde diferentes países de Europa hasta Malí o Burkina-Faso principalmente. (Entre otros países).

En la frontera el pueblo de Guerguerat con una gasolinera, una casa da cambio, y dos restaurantes que hacen a la vez de hotel. Preguntamos en el primero y el propietario nos comunica que las habitaciones individuales están todas ocupadas, solo queda plaza en la habitación común (una pequeña sala sucia con 5 mini colchones y por el precio de 40DH por persona, algo menos de cuatro euros).

Salimos fuera para reflexionar y en este momento una vez más la suerte se pone de nuestra parte.

Conocemos a Fumba, un maliano que vive desde hace 18 años en Valencia, por lo que su español es perfecto. Trabaja en el transporte y se dirige hasta Burkina-Faso. Tras una divertida conversación y algún intercambio de contactos para cuando pasemos por Malí, nos dice que el esta en una habitación privada solo con 3 camas, por lo que decidimos irnos con el y compartir la habitación que de lejos estaba mas limpia que la otra.

Ambiente senegalés en el bar por la noche, todo el mundo come con todo el mundo hablando alto y riendo… y nosotros comenzamos a ser UN POCO conscientes de la euforia de este país por el fútbol.

Ya poe la mañana hubiese sido perfecto cruzar con Fumba hasta la frontera de Mauritania pero estaba todavía esperando los papeles de confirmación desde Tánger para continuar, por lo que decidimos aprovechar el tiempo y seguir nuestro camino.

Frontera abierta: el caos comienza a ponerse en movimiento y recibimos la primera información real.

Íbamos con Dirham de Marruecos como moneda, y mucha gente nos había dicho de cambiar en la frontera los Dhiram a Euros para pagar la VISA porque era obligatorio.

Primera mentira.

La VISA es posible pagarla en Euros o en DH

Si vas a cruzar esta frontera mantén los DH el máximo de tiempo posible porque es la moneda mas barata. Hasta la frontera con Mauritania no lo cambies al dinero de Mauritania, es mejor pagar la visa con DH y cambiar el resto de DH que tengas a moneda Mauritania después de cruzar la frontera con Marruecos o después de entrar a Mauritania. Vas a encontrar a muchas personas que te lo cambian.

Pasamos por el puesto de la policía marroquí para oficialmente esta fuera de Marruecos y comienza nuestra búsqueda en autostop de alguien que nos atraviese hasta la frontera de Mauritania. Si, que nos atraviese a la frontera, dado que es el único caso en el mundo en el que dos puestos fronterizos están separados el uno del otro por 6km. Esta tierra entre el puesto fronterizo de Marruecos y el puesto fronterizo de Mauritania es lo que se conoce como NO MANS LAND. La tan escuchada tierra de nadie, KANDHAR, al que tanto miedo teníamos después de haber escuchado todo tipo de historias que al final te crean paranoia. Allí no hay normas! No hay reglas! Lo que pasa allí no sale de allí!  Te pueden matar y no pasa nada! Es zona de trafico de todo tipo!

Bueno… volvamos a la realidad. Aquí se junta la zona controlada y robada por Marruecos con la zona controlada por el Frente POLISARIO, a solo unos kilómetros desierto adentro se encuentra la puerta de entrada del Frente POLISARIO a su territorio y se acaba la zona controlada por Marruecos separada con su gran muro de arena del que ya hable en el post anterior. Después de diferentes conflictos entre ambas partes en 1991 se decidió firmar un alto al fuego y esta zona de 6 km (estratégica zona) pasó a estar en manos de nadie, a no tener más propietario que dos todo terrenos de la ONU. Cuando cruzas estos 6km cuesta comprender que haya un territorio así en la ruta comercial más importante entre Europa y África. Es desierto no asfaltado, no camino, totalmente salvaje! Ante esto, los camiones están obligados a encontrar el mejor sendero hasta llegar de nuevo al asfalto en Mauritania.

Ante esta situación de la ruta, el año pasado Marruecos, sin respetar ningún acuerdo y según comunica RABAT “solo tratando de ayudar a terminar con el trafico que en esta zona se produce”  se decidió a meter maquinarias, y claro, militares para comenzar a asfaltar la zona.

La respuesta del frente POLISARIO no se hizo esperar y se posicionaron con armas en mano para parar el avance de los marroquíes, además de escribir a la ONU diciendo que se estaban violando las normas establecidas. Finalmente Marruecos se retiro, primera reculada en la historia, tras una conversación con la ONU donde fue esto lo que se le recomendó. En este momento y como pudimos ver al cruzar, dos coches con policías del frente POLISARIO y uno de la ONU es lo que encuentras al cruzar estos 6 km donde, para nosotros, todo fue tranquilo.

Volviendo a nuestra historia…Tras pasar por le punto de control de Marruecos y antes de la salida al no mans land nos pusimos a hacer autostop para atravesar y finalmente un camión marroquí accedió a atravesarnos estos 6 km hasta el puesto de Mauritania.

Nosotros nerviosotes como era de esperar! Nada mas pasar la vaya que te posiciona fuera de Marruecos y en esta tierra de nadie una gran cantidad de personas se amontonan para cambiarte DH marroquí al dinero de Mauritania. Nosotros gracias a que el chofer se paro para cambiar, cambiamos el nuestro al mejor cambio 38 (generalmente iba de 34 a 38) y guardamos con nosotros los DH necesario para pagar la VISA.

(Nosotros lo cambiamos aquí gracias a la ayuda del chofer por que el mismo paro a cambiarlo, pero si lo quieres hacer mas tranquilamente es mejor que esperes a llegar a la frontera de Mauritania y que una vez tengas el sello te acerques a uno de los bares que hay allí y preguntes directamente. Rrecomendación es ir al ultimo bar de toda la calle donde se encuentra Ismael y seguro te hará el cambio correcto. Siempre sale mejor cambiarlo con las personas que están alrededor de la frontera y se dedican a esto que en las casas de cambio donde el cambio es mas bajo. Bueno a saber es que en cualquier casa de cambio fronteriza siempre te van a pedir un recibo de la cantidad que quieres cambiar, si no no lo hacen. Con esto quiero decir por ejemplo si quieres cambiar 200dh marroquíes a euros tienes que tener el recibo del cajero donde sacaste esos 200dh y pone escrito la cantidad).

Tras cruzar el famoso NO MANS LAND con sus cubiertas de coches descuartizados a derecha e izquierda, llegamos al puesto de Mauritania. No me digas por que, pero el cambio es directo. Estamos en otro país. Todo el mundo nos decía que una vez que entras en Mauritania estas en África, y eso lo comprobamos en pocos minutos.

Nos dirigimos primero al puesto de control policial donde tienes que dar tus datos de entrada y después al lugar de la VISA. Respecto a la VISA habíamos recibido todo tipo de información… cobran lo que quieren, piden soborno, los precios cambian todo el tiempo, podéis pagar con cigarros…

Bueno… para nosotros fue una transacción súper normal como el resto de fronteras que hemos atravesado. Nadie nos pidió nada fue un típico tramite administrativo de visado. 55 Euros por un mes precio oficial para Europeos desde que entrase la nueva normativa en vigor recientemente que cambio el precio de 130 euros a los 55 actuales (el precio anterior era excesivo y el gobierno de Mauritania llevaba tiempo recibiendo presión). Si mal no entendimos este precio todavía puede variar en los siguiente meses, si os dicen 45 Euros otras personas, es el precio para los africanos, no para Europeos.

Pegatina en el pasaporte con foto y control de huellas dactilares incluido, la transacción finaliza y nos vamos a comer algo. Cocineras de Senegal organizan la cocina para hacer el típico plato senegalés que mas adicción nos crea…el Thie! arroz, legumbres y pescado.

Nos sentamos en las sillas de fuera y comenzamos a charlar con todo el mundo de alrededor. En 5 minutos somos el centro de atención y para mi sorpresa la conversación se desarrolla en español… Thomas alucina… estamos en Mauritania rodeados de personas de Malí, Senegal, Costa de Marfil y Sahara y todos hablan español.

Les altero mucho contándoles nuestro viaje, todos se ríen y muchos no creen que vengamos desde España en autostop. Las horas pasan entre risas e interesantes conversaciones, especialmente gracias a la llegada de Ismael. Saharaui que estuvo 13 años viajando alrededor del mundo andando… África, Sudamérica y Asia hasta regresar a su tierra… ahora ocupada. Camarada del Frente POLISARIO, con el tuvimos interesantes conversaciones sobre política que una vez mas nos ayudaron a entender muchas cosas. Entre ellas hablamos de una de las últimas estrategias de Marruecos. Como explicaba de forma breve en el post anterior uno de los principales recursos del Sahara Occidental es la riqueza de sus aguas, el ultimo acuerdo de pesca a sentenciado que Marruecos no puede comercializar con esta mercancía  dado que se trata de aguas que no son legalmente suyas, pero los barcos siguen saliendo a la mar y los camiones ahora cruzan esta frontera para dirigirse a puertos de Mauritania donde se pone un sello como que el pescado tiene procedencia Mauritania para después exportarlo. ( Wualaa ya no es pescado de aguas del Sahara).

Una más de tantas…

Pasa el tiempo y sin darnos cuenta son las 4 de la tarde, por lo que nos ponemos a hacer autostop.

Dirección? Lo que quiera el destino… si el que se para va a Nouadhibou la población mas grande cercana a 55 km para ya vamos, si el que para va a Nuackchott la capital a 450km también.

Destino abierto

Tras una corta espera a la sombra un hombre Mauritano de negocios que trabaja en la aduana de la frontera marroquí se acerca a nosotros acompañado de la policía que había oído hablar de dos blancos que estaban haciendo autostop. Nos propone ir con el hasta la capital y directamente nos ponemos en movimiento.

Al ser fin de semana no hay demasiado trabajo en la ADUANA por lo que aprovecha para visitar la familia.

Comenzamos la ruta con la mayor de las suertes al ver cruzar el tren mas largo del mundo, o tren del hierro, enfrente nuestro.  Construido por los franceses este ALUCINANTE tren va desde Zuerate, en el interior del desierto donde se encuentran las grandes minas, hasta el puerto de Nouadhibou.

703 km recorre esta serpiente de hierro por todas estas zonas desérticas.

Su máxima extensión con todos los vagones es de 2,5 km lo que hace que sea el tren más largo y pesado del mundo. Tiene 4 locomotoras, alrededor de 210 vagones y puede cargar hasta 85 toneladas de hierro. Cuenta también con un vagón para pasajeros por lo que hubiese sido súper recorrer este trayecto con el tren,  pero finalmente eso lo dejamos  para otra aventura 🙂

Comenzamos a tener nuestras primeras informaciones sobre Mauritania gracias a nuestro autostop al que no paramos de hacerle preguntas. Él es moro blanco, y es el primero de muchos que se encargo de explicarnos las diferentes comunidades étnicas que forman parte de Mauritania y cual es la suya, por supuesto.

-Moros blancos de origen árabe, que han controlado todos los gobiernos de Mauritania desde la independencia de Francia en 1960 y la mayoría de los puestos más importantes del país.

-Moros negros o haratines descendientes de esclavos africanos negros propiedad de los moros.

-Negros Africanos dentro de los que encontramos las etnias fulani o peuls, soninke y el wolof.

En la actualidad la estimación es que el  70% de población es mora (20% moros blancos  y 50% moros negros) y el 30% restante, negro-africana.

Creo que es importante desde el comienzo hablar de esto porque hemos encontrado que en este país gusta mucho en el momento de la presentación especificar su etnia, sintiéndose muy orgullosa de la suya pero no dando las mejores palabras en muchos casos para los otros.

Especialmente entre los moros y la población africana siempre se han dado muchos conflictos que incluyen matanzas, como las de 1989, donde los moros blancos y negros asesinaron a una gran cantidad de población negro africana, lo que hizo que posteriormente que muchos comenzaran a emigrar a Senegal. Como causa de este racismo hacia la población africana todavía hoy en día las relaciones entre Mauritania y los países vecinos no son súper amigables, habiendo  una gran cantidad de población negra de Mauritania refugiada en Senegal.

Continuamos con nuestra ruta y ante nuestros ojos un paisaje que hace difícil encontrar las palabras para describirlo.

Cuando hablamos de desierto lo primero que nos viene a la cabeza son grandes extensiones de arena, un paisaje monótono en el que realmente es difícil encontrar alguna diferencia entre un km y otro. Al  pasar por estos espacios te das cuenta que esta descripción es demasiado egoísta y queda lejana de la realidad.

Grandes extensiones de arena, si, pero también diferentes colores que van desde blanco a rosa pasando por amarillo o naranja, pequeñas y grandes acacias que en ocasiones se amontonan formando mini bosques, de vez en cuando un grupo de camellos solos a lo lejos, de vez en cuando un grupo de camellos con un pastor aviado con la típica túnica azul, los boubous. Es esta combinación  de elementos (los pastores, el boubous,  el desierto y los camellos) la que me ha hecho ver una de esas imágenes que sabes que siempre quedara dentro de ti… ver a los pastores caminando con su túnica al viento trasmite paz, calma… ver como andan lentamente con los camellos siguiendo sus pasos y, en este caso, con un sol que comienza a descender hace que enfrente de nuestros ojos tengamos una imagen típica de documental en calidad HD.

En el camino apenas alguna pequeña casa y lo que nos dice el autostop pequeños pueblos… muy pequeños. A esto se le añade alguna jayma de pastores a lo lejos donde puedes parar a comprar leche de camello como nuestro autostop hizo. A medida que vamos avanzando Thomas y yo comenzamos a hablar de que nos da pena atravesar casi medio país sin parar en ninguna parte, pero nos damos cuenta que no es posible. Solo hay desierto y HACE MUCHO CALOR, lo que convierte en imposible por el tema del agua andar largas distancias (además de recordar que llevamos mochilas de 16 kilos).

Ojeamos el mapa y vemos que a medio camino entre Nouadhibou y Nuackchot hay un pueblo llamado Chami.

Es un pueblo nuevo, construido recientemente por el rey del país con la idea de repartir un poco la población amontonada en la capital. Pensamos en parar allí, pero cuando pasamos y el autostop nos paro para echar un vistazo directamente decidimos continuar. Un pueblo de trabajadores de minas. Destruido. SOLO HOMBRES. Todo muy desordenado, con mucha actividad, con campamentos a lo lejos de grandes maquinas que no paran de moverse en circulo para machacar las piedras recogidas en las minas… para ver… pero no se si para parar… nosotros apenas podíamos hablar, es realmente esos momentos, finalmente maravillosos, del viaje donde algo te impresiona tanto que solo puedes mirar y esperar a que tu cabeza haga una pequeña conexión para comenzar a entender y hablar de nuevo.

Como ya he dicho anteriormente el hierro es una de las principales economías del país, junto a otros minerales donde entra por supuesto el buscado ORO sobretodo en los últimos años. A esto se le suma la pesca que juega un papel también muy importante.

Tras diferentes controles policiales en la carretera por fin encontramos una gasolinera donde ir al baño y donde el autostop nos invita a comer antes de continuar los 150 km restantes hasta la capital.

El camino se comienza ha hacer largo, muuuy largo… y finalmente llegamos demasiado tarde por lo que aunque habíamos contactado con un couchsurfing decidimos pasar la noche en un albergue donde nos deja el autostop ya dentro de la ciudad.

Hacia tiempo que no me encontraba tan sumamente cansada. Mucho calor, pero mucho, mucho viento los días anteriores, muchos km y un país totalmente diferente… Resultado? Mente saturada! Vamos a dormir tratando de asimilar todo esto pero no despertamos mejor. El calor continua y puede con nosotros, en toda la mañana apenas podemos movernos del sofá del hostal y de beber agua… demos tiempo al cuerpo para acostumbrarse a este nueva etapa! El resto de 8 turistas que están en el albergue están en el mismo estado, por lo que quieres o no te anima un poco.

Nuestra entrada a Nuackchot y primer vistazo por la mañana fue una sorpresa… muchas luces, algunos hoteles “normales”, mucho movimiento y un nuevo aeropuerto en una ciudad  que alberga mas de un millón de los 4 que forman la población de este país. Pensamos que toda la ciudad seria del estilo, pero después descubriremos que esta calle era prácticamente la excepción de la ciudad.

Tras nuestra noche en el albergue y nuestro inicio de adaptación a este nuevo país, contactamos con Adnan, el couchsurfing que nos vino a recoger hasta el albergue. Buena persona, interesante y con un gran corazón. Atrapado en una sociedad francamente difícil para él conectamos muy bien y tras pasar una tarde juntos caminando por los alrededores llegamos a la casa de sus amigos donde nos alojamos por 5 días.

Allí nos encontramos tres chicos de Siria que ahora ejercen como dentistas en Mauritania por un tiempo debido a la situación de guerra de su país. Cuando estamos intentando adaptarnos a un país nos viene otra historia de la que también tenemos muchas preguntas! Demasiados estímulos! Desde el comienzo solo encontramos hospitalidad, no dejan de darnos todo lo que necesitamos, nos invitan a cenar un buen sawarma siryano, nos hablan de sus historias, de su país, de su tiempo aquí  y de sus ganas de volver a Siria para reencontrarse con su familia y continuar allí su vida y profesión.

Nos explican que la adaptación no es fácil, aunque la lengua es el árabe también (con ligeras diferencias),  Mauritania es un país que nada tiene que ver con Siria pero es una de las únicas oportunidades fáciles en esta área del mapa, especialmente si tienes un diploma,  para hacer dinero y tiempo. En Marruecos no pueden entrar y en otros países les ponen mas requisitos, por lo que aunque no estén contentos con muchos aspectos a nivel social, tienen como apoyo un comunidad de unos 400 Sirios que hacen que el exilio se lleve un poco mejor.

Tras una noche de sábado realmente divertida con ellos por la mañana, como cada domingo según nos cuentan,  se juntan con más amigos de Siria para comer y después ir a la playa a pasar la tarde. Lo único que puedes hacer en un domingo según ellos nos dicen, donde al ser una republica islámica el alcohol esta prohibido y también los bares o lugares públicos para reunirte. Nos invitan a comer el plato típico de Siria que ha hecho la mujer de uno de ellos, que delicia! Nuevos sabores que nunca antes habíamos probados con platos como el Shakrie, una sopa de yogur con carne realmente exquisita!

Thomas decide irse con ellos a la playa a jugar al volley pero Adnan, el couchsurfing, me dice que esa tarde hay una jornada de teatro en el centro (una gran excepción en Nouakchot que la UNESCO a financiado por 4 días en la capital), esa tarde es un grupo senegalés el que actúa por lo que me decido a irme con él a ver la representación! La decisión fue todo un acierto…la representación fue simplemente genial y la temática no podía ser mejor en este momento de mi viaje. Hablaba sobre la emigración y el famoso sueño que esta dentro de la cabeza de numerosos senegaleses y africanos en general, para ir a Europa. En concreto la temática era de los barcos que cruzan desde Senegal a las Islas Canarias. Las mafias que hay detrás y las fatídicas consecuencias de muchos de estos viajes. Con humor y con buena puesta escena y buenas voces fue todo un placer verles y escucharles. (Además fue realmente todo una experiencia ir al teatro en Mauritania… dado que era una de las primeras veces que esto sucedía, y estoy segura la primera vez de ver una representación para muchos, pues bueno… no sabían muy bien como actuar como publico… aplaudían cuando eran momentos críticos y serios, en medio de una conversación importante silbaban… tengo la impresión de que muchos ni siquiera entendían el francés… ni tan siquiera la temática… pero bueno… cada uno se lleva lo suyo y divertido fue).

Respecto a Nuakchot en general, si fuese una agencia turística, podría decir que en la ciudad no hay nada a visitar, a excepción de la gran mezquita o el museo nacional. Por otra parte podría decir que es simplemente todo a visitar, ver esta ciudad es una experiencia única…eso es seguro. A excepción de una calle, el resto es como si paseases por un país que en muchas ocasiones parece recién salido de una guerra. No asfalto si no es la “calle principal”, coches que ya nadie usa en el medio de las calles completamente descuartizados, coches completamente descuartizados que la gente usa, ovejas cabras, mucha gente durmiendo fuera… y mucha pobreza. El  42% de la población es pobre.

Es la capital de un país, y de un país que precisamente pobre no es, pero es una ciudad destruida, no cuidada, sucia, sin orden y con mucha corrupción.

Todo el mundo conduce como quiere, no existe norma ninguna, simplemente pago a la policía.

Si quieres ver un buen edificio paséate por las embajadas o por las casas de los embajadores, porque el resto de edificios no tienen más de 3 plantas a excepción de 3 nuevas construcciones que se están terminando de construir y una ya terminada. El motivo de esto es sencillo pero no evidente. Cuando caminas por esta ciudad ves que los suelos de las calles y los muros de muchas construcciones tienen insertados restos de conchas dentro. Normalmente cuando se hace el asfalto o los muros hacen falta pequeñas piedras, grava, que da la consistencia a las mezclas que forman estos materiales de construcción. Aquí esas piedras no existen, por lo que en sustitución utilizan las conchas del mar que por supuesto tienen no tienen la misma resistencia por lo que si se construyese con este material más de tres plantas el edificio se desplomaría directo como ya ha sucedido.

No hay bares públicos ha excepción de algunos cercanos a las zonas residenciales de embajadores u ONG. Por supuesto NO ALCOHOL, estamos hablando de una de las 4 Republicas Islámicas del mundo (Pakistán, Irán y Afganistán son también RI). Hace unos meses se podía ir a la embajada del Congo donde había un bar que servia alcohol pero finalmente debido a la presión del gobierno fue cerrado. Después de esto un tipo español conocido como “el flamenco” vendía alcohol en su casa, pero al igual se le pillo y directo según nos cuentan fue a prisión.

Para completar, en esta ciudad tienes la sensación de que siempre hay gente, mucha gente…de que es una ciudad inmensa y sin ningún orden. Una de las explicaciones más posibles a esto es que esta ciudad como tal, fue construida por los franceses en 1950 con apenas 500 habitantes iniciales. Según nos cuentan, al principio si que se hizo un pequeño estudio para crear la ciudad alrededor de la mezquita y del fuerte francés. Sin embargo estos 500 iniciales pronto se vieron doblados y doblados en numero… la gente que vivía en el desierto se comenzó a mudar a la ciudad… primero lentamente y después en masas a partir de los años 80 como consecuencia de una gran sequía que mato a muchos animales dejando a miles de ganaderos sin nada (principal fuente económica del país). Por lo que desde este momento nada se planifico, solo se siguió construyendo.

El desorden no solo es urbano, la mayoría de la población de Mauritania todavía no tiene DNI y no hablemos de pasaporte… es decir no tienen mas identificación que un papel escrito a bolígrafo donde dice su nombre y el de familia junto con un numero.

Lo mismo sucede con las propiedades de tierras o de terrenos sin cultivar… obtener la propiedad que te pertenece durante generaciones no es una tarea fácil.

Cuando pregunto sobre este CAOS mucha gente me responde que toda la generación de personas que veo que tiene de 70 años para arriba han sido nacidos en jaimas en el desierto. Este era un país de pueblos nómadas del desierto y  de pueblos igualmente nómadas a las orillas del río Senegal, pero no un país de ciudades y de ciudadanos… por lo que se esta comenzando con todo esto según su opinion. Otros comentan que son estrategias del gobierno para que la gente no se mueva… hemos escuchado diferentes teorías.

Nuakchot no habría tenido el mismo sentido para nosotros si no fuera por Pep. Estábamos caminando por la calle y directamente un Toyota matricula española se paro. Al volante Pep, un Indiana Jones catalán que viajaba desde Tarragona hasta Malí para vender el coche.

Ya entrados en los 50 ( espero no equivocarme!) era todo un veterano en África… desde las épocas jóvenes se había dedicado a bajar coches desde Europa para después venderlos pasando en también por hacer realidad uno de sus sueños de ser guía en África ( lo que al final acabo odiando y con una gran decepción). Sus historias eran interminables… un hombre hecho en muchos aspectos para este continente, se nota que en mucho le hace llegar en ocasiones a sus límites, pero por otra parte puedes ver en su cara lo enamorado que esta de este continente y de sus particularidades. El desde luego lo entiende a la perfección a logrado formar cierta fusión con el…sabe como manejarse para que todo vaya bien y para que todos los que estén a su alrededor al final acaben con una sonrisa aunque salgan perdiendo en algo.

La experiencia le ha dado esto y eso es lo que nos ha transmitido ha nosotros con sus historias en los dos días que pasamos juntos patrullando la ciudad en su coche de un punto a otro comentando todo lo que encontrábamos alrededor.  Entre nuestras visitas favoritas fue la del puerto de pesca de la capital…vaya espectáculo! Ninguno de nosotros podíamos creer lo que veíamos.

Kilos y kilos de pescado que salían de la mar cada minuto de las barcas de colores que se posaban sobre las aguas, personas que lo recogían de la barca hasta tierra, personas que los ponían en coches destrozados para desplazarlos después por la ciudad, personas que los dejaban allí para venderlos al momento, todo sin hielo, todo al aire… cuanto movimiento! Cuanta vida! Que locura de puerto amigos y amigas… simplemente para verlo!

Tras nuestra estancia en la gran ciudad nos ponemos rumbo a un pequeño pueblo llamado Silla cerca de Kaédi, a orillas del Río Senegal que ejerce de frontera Natural entre estos dos países (Senegal y Mauritania). Cada vez que comunicábamos a alguien nuestro destino la respuesta siempre era la misma… Allí hace mucho calor! Ahora puedo decir que no teníamos en mente ni por asomo lo que nos esperaba… Lo único que sabíamos es que allí nos encontrábamos con Moussa y su terreno de agricultura ecológica  para ayudarle y aprender con el durante unas semanas.

Expectantes por ver como marcha el autostop una vez en ruta, bajamos a la calle principal con la idea de que un coche nos posicione a las afueras de la ciudad en el último puesto de policía en dirección de la llamada “carretera de Malí”.

Una vez mas la suerte esta con nosotros y cuando estamos  tratando de explicar a un coche todo esto un marroquí se acerca y nos invita a beber un café a su casa. Compartimos opiniones acerca del país y a la conversación se une un amigo de este también casado con una francesa y que habito largo tiempo en Francia. Ahora esta aquí establecido y tienen una agencia de turismo que la podemos recomendar claramente para todo aquel que quiera venir con todo un poco mas organizado. (Nombre al final del BLOG).

Finalmente son ellos los que nos avanzan un poco en la ruta hacia una de las salidas posicionándonos en un lugar que podemos describir de todo menos perfecto.

Coches y mas coches sin ningún orden tratan de salir de ese tapón en diferentes direcciones y nosotros en medio de todo este burdel tratando de explicar al policía que no queremos taxi que viajamos en autostop… aquí entenderemos que en este país NADIE sabe lo que es el autostop… viajar sin pagar? Estáis locos! Nadie os va a parar!

Entre risas con el policía le decimos que va a ver que alguien dentro de esa locura que tenemos enfrente de nosotros nos va a avanzar. Y así es, primero un hombre nos avanza por un escaso km hasta otro puesto de policía, después es una mujer de Mauritania sola al volante que nos avanza otros km y finalmente es un taxista que nos coge gratuitamente y que además tiene la amabilidad de pararse en un gasolinera antes de llegar a nuestro primer destino final del ultimo puesto de policía en la salida de la ciudad, para regalarnos dos botellas de agua y dos manzanas.

Explicamos a la policía nuestro viaje y nuestro destino, tras hacerles comprender que es el autostop nos pone un canapé a la sombra, nos dan de comer y nos dicen que esperemos ahí sentados que ellos van a buscar a un coche que nos avance.

Es así, no podemos hacer autostop, por nuestra seguridad la policía decide hacer este trabajo.

Sentados esperamos unas 3 horas hasta que finalmente un moro blanco decide llevarnos por unos 200 km hasta otro puesto de policía.  Verdaderamente no creemos, y ahora con la experiencia sabemos, que podría suceder  ningún tipo de riesgo el que nos posicionaran en un sitio donde no estuviese la policía, pero creemos que para ellos es algo demasiado nuevo el ver turistas viajando así, y no quieren correr ningún tipo de riesgo.

La carretera es una locura, vemos durante el trayecto muchos accidentes, coches descuartizados, todo tipo de animales muertos en los bordes y personas al volante que dudaos hallan pasado algún tipo de permiso. Nos paramos y nos invita a una botella de agua y pan y mas tarde a una cena con the y refresco incluido antes de ya en la noche llegar al puesto.

Preguntamos para poner la tienda allí y la policía acepta sin problemas. Bueno…allí estamos en la carretera de Malí, al lado del puesto de control con nuestra tienda montada y ya comenzando a morirnos de calor y a subir la economía del país con la cantidad de botellas de agua que necesitamos.

Amanecemos con la policía como alarma a las 8 de la mañana. Tras un the nos ponemos esta vez solos a hacer autostop y rápido para un coche que como de costumbre nos pide dinero para avanzarnos unos 20km hasta Bogue. Thomas le explica la situación y finalmente acepta llevarnos ya que es el chofer de una ONG y va vacío a recoger algunas personas hasta este pueblo. Una vez en este pequeño pueblo y tras una espera de una hora en la carretera vemos que es imposible avanzar, nadie entiende que es el autostop y continúan si no oyen hablar de cifras en la conversación.

Necesitamos un puesto de policía!

Preguntamos a un local y nos dice que a solo 2 km hay un puesto por lo que nos ponemos a andar a las 2 de la tarde con mucho calor, mochilas cargadas y poca agua. Desierto, pequeñas casas de barro y niños corriendo en todas las direcciones. Andamos y andamos observando las primeras sabanas y cuando ya han pasado 7 km deducimos que no hay puesto de policía. Vemos una casa grande y decidimos entrar a preguntar… una mujer con su hija, que después descubriríamos que son las sirvientas, nos invitan a sentarnos en, la ahora tan típica, alfombra africana donde ellos se pasan horas tumbados y nos dice que nos quedemos a comer con ellos. De verdad no se que pensarían de nosotros cuando nos vio llegar extremadamente cansados por la caminata y por el calor, filtrando el agua del grifo lo mas rápido que podíamos para beber y después directamente nos quedarnos dormidos en el suelo sin apenas haber hablado.

Despertamos con un poco mas de energía y comimos a la espera de que llegase el patrón de la casa con su hijo para conocernos.

Para esperar y después de comer que mejor que… dormir de nuevo… J

 El patrón llego y nos recibió muy contento. Ex coronel ahora jubilado que había nacido y crecido en esta región cercana a Kaédi y que, como el mismo explicaba, quería volver en sus últimos días al mismo sitio donde su vida había comenzado para así cerrar el circulo. Posee numerosas tierras a su nombre que han pasado por generaciones y generaciones de su familia, y el ahora ha recomenzado con la agricultura del arroz, la cebolla y la berenjena principalmente. El mayor miedo del ex coronel (como allí le llaman), es que toda esta herencia se pierda y se vendan sus tierras en el futuro. Tiene 4 hijos pero todos están bien posicionados en importantes trabajos, por lo que ha decidido volver a este pueblo con su hijo pequeño de 18 años para enseñarle todo lo que el sabe y que así el pueda continuar con la tradición… Además de agricultura por supuesto Vacas… si no no estaríamos hablando de los peul.

Estamos en territorio de la etnia fulani o peul, uno de los pueblos nómadas que se asientan a orillas del río Senegal (estando también presentes en mayor cantidad en numerosos países de África especialmente en Nigeria, Guinea y Senegal). En Mauritania sin embargo son minoría (según nos han dicho no llegan al 3 por cierto). Ha este pueblo siempre se le ha considerado ganadero (especialmente de vacas en esta región) y agricultor.

La manera de distinguirlos? Una o dos marcas en la piel en el borde de los ojos hechas al nacer (después descubriremos que prácticamente todas las etnias tienen su marca en la cara lo que facilita el decirles a veces gracias o que tal en su lengua y así simpatizar mas rápido con ellos).

Tras una buena conversación todos juntos le propuse al ex coronel enseñarnos los terrenos cultivados cercanos al río, a lo que el acepto sin problema alguno. 4X4 en marcha y directos a atravesar la sabana. Para mi los paisajes eran precisamente eso, sabana, pero sin embargo pronto me hicieron ver que desde hacia tiempo eso había dejado de llamarse sabana entre los campesinos para pasar a ser desierto.

Desertificación? Si… esa palabra de la que tanto he oído hablar y que he podido ver con mis propios ojos en algunos países esta vez se mostraba ante mí con todas sus letras… y solo era el principio de lo que después vería.

La sabana que allí atravesamos tenia alguna acacia que interrumpía el desértico paisaje (pero muy pocas) y en la zona mas cercana al rió podíamos ver alguna especie mas de árboles, pero ni por asomo el verde era el color predominante. Nuestros anfitriones junto con otros agricultores de la zona se encargan de explicarnos al detalle como era este lugar cuando ellos eran jóvenes.

Era una verdadera sabana no os lo podéis imaginar! Nos decían alterados…Era verde, había acacias por todos lo lados, mas especies y mas animales. El río subía hasta el nivel de los cultivos y por el mismo inundaba los el arroz (sin necesidad de moto pompa), las lluvias formaban un pequeño lago en la zona que se solía mantener durante 4 meses del que hoy en día solo vemos la forma y un color de la arena diferente, hace 7 años que este lago a muerto.

Ha habido sequías emblemáticas en Mauritania (la ultima mas conocida en 2010) que acabo con muchísimos cultivos y animales, pero ahora el problema es año tras año de manera lenta pero letal. Apenas hay verde, apenas llueve, no hay comida para los animales y las cosechas se reducen cada vez más (también todo hay que decirlo la cantidad de gente que se decide a seguir cultivando).  Es alucinante ver las vacas que andan alrededor, están famélicas.

Este año los propietarios de ganado con un poco mas de dinero han enviado todos sus animales al otro lado del río, a Senegal, donde el verde intenta mantenerse un poquito más.

Solo era el principio, pero allí por primera vez y de forma muy clara, tanto que da miedo, vimos en directo que es la desertificación.

Tras invitarnos a cenar un plato que después será asiduo, la sémola de arroz mezclado con leche de vaca (antes con leche de sus vacas, ahora las vacas han dejado de dar leche en esta región por lo que la han sustituido por leche en polvo de la tienda) nos fuimos a dormir en una noche donde los mosquitos ya se escuchaban fuera de la tienda y el calor comenzaba a dificultar el sueño profundo.

Amanecimos expectantes de si de verdad íbamos a conseguir encontrar un autostop hasta  nuestro destino. Él primero en ayudarnos fue un taxi que estaba cargando las cebollas  del ex coronel para venderlas en Kaédi (nuestro destino).

El señor muy amable fue muy claro con nosotros, llevarnos hasta Kaédi eran demasiados km y si no pagábamos le quitábamos dos plazas que iban a ser ocupadas por personas que si pagaban… hablando con el conseguimos convencerle de que nos moviese hasta un puesto de policía cercano (unos 30km) y finalmente accedió. Llega el momento en que dejamos de ser Alba y Thomas para pasar a llamarnos Tubab (como designan a los blancos en África).

El puesto de policía estaba en un pueblo donde pocas veces habían visto a dos blancos en carne y hueso (por supuesto blancos de ONG pasan por ahí, pero encerrados en sus 4X4 y en ocasiones con cristales tintados incluidos) por lo que todo el mundo miraba de reojo y los mas atrevidos venían a preguntarte… como es lógico… que que hacíamos allí. Se reían de nuestras caras de cansancio, de cómo no podíamos movernos de la sombra donde nos había colocado la policía y de la cantidad de botellas de agua que compramos al muchacho de allí en una hora (no exagero). Niños, muchos niños y niñas por todos los lados que pasaban corriendo al verlos o que directamente comenzaban a llorar desquiciados buscando a su madre para que le explicase que eran esas dos cosas que había ahí.

Tuvimos situaciones divertidas, que quedan como bonitas anécdotas… como un pequeño bebe que tras llorar y llorar su madre le hizo venir y darme la mano… su cara negra como el carbón con sus ojos supero abiertos mirando mi mano es para recordarla.

 Tras una larga hora allí vimos acercarse un coche que llevaba matricula Francia y directos fuimos a preguntarle. Era un Mauritano con su hijo que efectivamente vivía en Francia y había venido a visitar a la familia, decidió ayudarnos y llevarnos hasta nuestro destino, el cruce donde normalmente después se encontraba el pueblo de Moussa y donde normalmente el nos venia a buscar.  La policía que estaba allí se comenzó a impacientar de que nadie nos venia a buscar y finalmente decidieron ellos mismos en su coche llevarnos hasta Silla el pequeño pueblo.

Pista de arena hasta llegar al pueblo marrón donde todo esta hecho con tierra. Sus pequeñas casas de un nivel, sus muros, sus tiendas… todo sigue las mismas reglas. Conocemos a Moussa que nos encuentra casi muertos, varias veces hemos reído después de cómo eran nuestras caras para que directamente nos metiese a la casa familiar (donde yo creo hacia mas calor todavía que fuera) y nos diese dos botellas de agua fresca para acto seguido como no DORMIR. Estábamos a 45grados, y esa no era la máxima temperatura que viviríamos.

Seguimos en un pueblo de la etnia Peul, aquí la vida se desarrolla siempre en familia y no tardamos en descubrirlo con la familia de Moussa. Un gran terreno en el centro del pueblo con 5 mini casas y un gran patio es suficiente espacio para hacer todo. Nuestros diez días en este pueblo nos han dado mucho aprendizaje, pero también una de las situaciones mas duras del viaje hasta el momento. Nosotros nos alojamos con Moussa en otra pequeña casa que estaba cerca del al río y de la huerta. Allí solo dormíamos, todas las comidas eran con la familia. No dormíamos dentro de la casa,  pusimos la tienda fuera con la esperanza de sentir el poco aire nocturno.

Después de esta primera noche Thomas y yo hablábamos de que nuestra idea inicial de estar dos semanas quizás era un poco ambiciosa, finalmente tengo que decir que ni yo me creo que estuviésemos diez días.

Esta experiencia fue vivir la vida a la Africana 100 por cien… han sido 10 días de estar a 45 grados durante el día y a 38 por la noche, calor pero sin confort ( ni un básico ventilador, nada), calor pero viviendo como las personas que viven allí. Bebiendo 17 litros de agua al día por persona, como record, apenas haciendo pis pero sudando como en una sauna, sintiéndonos cansados todo el tiempo, sin apenas energía por hacer un mínimo esfuerzo, levantándonos a las 5 de la mañana para por lo menos trabajar algo en la huerta antes de que el sol nos diese en la cara a las 11.

10 días sin sillas ni mesas, TODO se hace tumbado en las típicas esterillas africanas que ponen en el suelo y donde se junta toda la familia, por supuesto sin Internet, y con suerte con agua fría porque la electricidad ha llegado hace dos meses y dos de las mini tiendas del pueblo tenían ahora un viejo frigorífico.

Para muchos de los habitantes era la primera vez de ver blancos, por lo que la alteración era máxima… todos los niños venían todo el tiempo a preguntarnos cosas, hablarnos del fútbol o simplemente preguntarnos nuestros nombres… pero frente a su energía (de la que yo tenia la máxima envidia) nosotros permanecíamos vencidos por el calor sin apenas poder hablar y mucho menos explicar largas historias.

A los dos días muchos de los niños y niñas del pueblo se habían quedado con mi nombre, y por la mañana cuando atravesamos el pueblo con la vaca para ir al huerto solo se oía desde diferentes partes Alba, Alba! Y acto seguido todos se acercaban a que les diésemos la mano como forma de saludo.

En estos 10 días, que no es nada pero que es mucho, hemos vivido realidad.

Las casas no tienen nada dentro, están vacías a excepción de los cacharros para cocinar, nadie hace vida dentro de las casas, la vida esta fuera. Se cocina fuera (tumbados), se come fuera juntos (tumbados) y se duerme también fuera (los mas ancianos en una especie de canapé en lugar de directamente en el suelo).

Dentro de las casas hace mucho calor, lo hace por el día y lo hace por la noche de manera mas abrasiva… tienes la sensación de que como si de un horno se tratase por la noche estas casas de tierra expulsan todo el calor acumulado durante el día.

Hablando con diferente gente del pueblo, lo que no ha resultado demasiado sencillo dado que nosotros apenas hemos aprendido algunas palabras del peul y algunos no hablaban francés, hemos llegado a la conclusión de que el hecho de que las casas estén así se puede deber a su mentalidad de pueblo fuertemente nómada. Antes eran tiendas, después comenzaron a hacer casas, pero también momentáneas, en las que no tener muchas pertenecías o decoración dado que en un momento partirían, solo eran eso, momentáneas. Algunos llevan dos generaciones en la misma casa, pero el hacer la casa “más casa” no parece que sea algo que va a cambiar.

Hay tres televisiones en el pueblo (que por supuesto ponen fuera) y donde todas las tardes en dos de ellas todos lo jóvenes se reúnen a ver partidos de fútbol, y en la otra los mas peques ven dibujos.

La parte verde de este pueblo lo da el Neem… este benéfico árbol tan usado precisamente en la agricultura ecológica y en medicina natural, se encarga de no solo dar el color si no la sombra en cada patio, y con ello regalar el centro de reuniones.

La gente cuando nos veía día tras día seguían sorprendidos de que seguiríamos sobreviviendo a un calor que cada segundo aumentaba (sobretodo el problema era por la noche, cuando llegamos todavía teníamos alguna noche mas fresca, pero según pasaban los días esto terminó y las noches frescas se vieron sustituidas por los vientos calientes del desierto).

A todo esto la única salvación venia de parte del RÍO, un río sin apenas agua pero que da vida no solo a esta parte de Mauritania, también a Gambia y a Malí. Allí nos íbamos a meter ( yo con ropa incluida ) cada hora.

Hay muchos momentos mágicos para recordar de esta experiencia y uno de mis favoritos es la tarde en que Thomas y yo estábamos de verdad muertisimos y le dije de ir a ver el atardecer al río. Descendimos directos dirección al agua, oíamos a los niños gritarnos TUBAB TUBAB!  Pero pensábamos que era lo típico y como íbamos acalorados ni si quiera miramos, seguimos directos. Cuando llegamos al agua y Thomas la esta tocando me dice “Ostia que es eso Alba” pensándose que era un cocodrilo… pero cuando miro… UN HIPOPÓTAMO! Todos los niños llegaron corriendo y trataban de explicarnos algo así como “ por favor blancos no entréis en el río hay dos animales muy grandes y peligrosos, alejaros por favor” lo comprendimos y desde la orilla junto con toda la manada de niños nos reposamos por una hora para observar este espectáculo.

Éramos afortunados, hacia dos años que esto no sucedía. Hace años, cuentan los ancianos del pueblo, en este río había muchos cocodrilos, manatíes y hipopótamos, pero desde hace 7 años o algo mas ya no había ninguno o solamente de vez en cuando pasaban, como era el caso de esta pareja que pudimos observar hasta que la luna se puso y que luego desaparecieron río abajo. Increíble ver con que fuerzas sacan la cabeza para coger aire y el ruido que emiten.

Pero hablemos de Moussa y del proyecto que nos llevo hasta allí. A pocos días de atravesar Mauritania pensamos que seria interesante parar un poco en el país para trabajar con alguien relacionado con la agricultura por unas semanas, dado que la agricultura en zonas desérticas es algo que realmente nos interesa. Echando un ojo en workaway nos encontramos con Moussa (el único proyecto de Mauritania). Realmente el no ha creado su perfil por si mismo ni se encarga de la pagina dado que seria imposible con la conexión que hay en Silla, es Marion una mujer de Alemania que le propuso esto la que se encargo de respondernos el mensaje y ponernos en contacto con el… éramos los primeros workaway!

Moussa tiene unos 40 años y aunque antes se ha movido bastante por Mauritania, trabajando en los lugares turísticos primero y después con diferentes ONG en diferentes tipos de proyectos, hace 2 años que se ha decidido a volver al pueblo donde vive su madre y toda su familia para retomar las tierras de cultivo que estaban abandonadas. Cuenta con 7 hectáreas y las trabaja en base a los principios de la agro ecología. El terreno donde tiene la huerta esta al lado del río, aunque no al mismo nivel, por lo que utiliza una moto pompa para ascender el agua. Una ONG que estuvo interesado por su proyecto le facilito una popa de agua solar, pero debido a que de los 7 paneles necesarios para tener la máxima potencia,  solo le dieron 3 y todavía ha día de hoy no ha podido costearse el precio de los 4 restantes, la producción que obtiene de esta pompa es mínima, por eso se ha decidido a apoyarse por el momento en una pompa con gasoil.

El primer terreno en el periodo de invierno (de octubre a febrero) es cuando crecen la mayoría de los vegetales que cultiva. En este momento del año, el periodo de verano, la diversidad es mas reducida por problema de calor y agua y los principales cultivos son la cebolla, las berenjenas (todo el año), algún resto de tomate, patata dulce, los bobos y pimientos locales además de por supuesto las alubias locales. Aunque le gustaría hacer más producción de vegetales  nos explica lo difícil que es aquí para vender a buen precio, porque finalmente todo el mundo produce un poco y todo el mundo vende. Por supuesto aquí el que sea ecológico no tiene ningún valor. Todos los cultivos de alrededor utilizan algún producto químico para determinadas plagas o especialmente para el arroz, el hecho de que el no les utilice no le convierte en un héroe mas bien en un estupido que lo que pasa es que NO SABE como utilizarlos, por eso cada día paisanos vecinos le ofrecen la oportunidad de enseñarle como utilizar estos productos que son buenísimos. 🙂

Dado que por el momento el cultivo de vegetales es más para consumo familiar, su energía la ha puesto en la producción de forraje para los animales.

Que los animales no tienen alimento en esta parte de Mauritania es una realidad, cada vez es mas reducida la cantidad de vacas y la mayoría se envían a Senegal donde las condiciones no son mucho mejores. Ante esto él considera que una buena opción es comenzar a cultivar alimento para los animales (para ellos no existe la opción de dejar de tener animales en la dieta, tienen que tener una combinación de legumbres y animales dado que consideran que si uno falla tiene que estar el otro además de ser excesivamente cultural en esta etnia) así en un mal año de cosecha siempre tendrán los animales. (Aunque estén esqueléticos).

Y es cierto que esta premisa en países como los de esta parte del mundo, puedo entenderla y respetarla.

Con la variedad que esta probando ahora es la Maralfalfa (Pennisetum purpureum). Los semilleros ahora están listos después de haberlos plantado y cuidado desde el periodo de verano, por lo que una de las cosas que hemos estado haciendo es la plantación de un nuevo terreno de maralfalfa.

Otros dos terrenos estaban ya plantados en diferentes etapas por lo que era fácil de ver la rápida evolución de crecimiento de esta variedad. Dentro de las típicas variedades utilizadas para el forraje animal esta tiene ventaja en que realmente es muy pesada y alta en proteína comparada con otras. Dejo una pequeña tabla explicativa con estos datos quizás no demasiado familiares para algunos. Creo que es interesante saber un poco sobre esto porque una gran cantidad de la superficie terrestre del planeta esta plantado con alguna de estas variedades ( por supuesto OMG) para dar de comer a todos los animales que se consten diariamente en Europa o América ( eso los que todavía tienen suerte de comer algo natural), y en esos continentes precisamente la excusa de no dejar de consumir animales por miedo a que se tenga un mal año de cultivos no puede ser demasiado aceptada.

Además de esto en este terreno se esta centrando también en rodear todo con muros de viento dado que es una técnica que aquí funciona muy bien y protege a los cultivos de los vientos calidos provenientes del desierto. Una gran barrera con acacias con pinchos para que los camellos no se entrometan el huerto también esta en marcha así como un nuevo secadero para el futuro forraje.

En esta época del año el tema del riego se vuelve una tarea realmente complicada en ocasiones, agua hay dado que el río desde hace 3 años es estable con la construcción de dos presas, sin embargo no todo el mundo tiene el material necesario para el riego ( moto pompa, tubos…) por lo que se los dejan de unos a otros lo que ralentiza el riego mucho y hace que muchos cultivos estén en riesgo de sequía.

El otro terreno es simplemente alucinante, es un terreno de mangos, limones y naranjas, pero sobretodo mangos que tienen unos 12 años. Un familiar hace años se decidió a plantar todo esto, pero ha su muerte nadie se quiso ocupar de nada dejándolo abandonado. El terreno seguía dando frutos y las mujeres de alrededor iban a recogerlos, pero nadie querría cuidarlo ( y tienen tiempo para hacerlo), así que Moussa se decidió a retomarlo. Este lugar fue nuestra salvación cada día después de que a las 11 ya no pudiésemos hacer nada en el huerto por el calor íbamos directos a la sombra de los Mangos, poníamos la esterilla africana, comprábamos una placa de hielo a la tienda del pueblo, cortábamos limones de árbol y limonada bien fresca junto con con baños en el río cada hora.

Allí tanto Thomas como yo terminamos 2 libros y vimos muuuuchos pájaros que nunca aviamos visto (además de comer algún mango que comenzaba a estar maduro). A las 6 de la tarde cuando el sol comenzaba a ser menos fuerte salíamos de los mangos para ir al huerto, hacer alguna cosilla y volver a la casa para tumbarnos fuera sin hacer nada hasta la hora de comer el Thiep.

 Básicamente nuestros días en Silla se pueden resumir de la siguiente forma:

 Despertarnos en la primera llamada de la mezquita a las 6 de la mañana, guardar la tienda porque si la dejábamos fuera seguro que los millones de niños del pueblo iban a ir a jugar, desayunar los 3 juntos café soluble con media barra de pan por persona, coger las vacas que dormían detrás de la casa y andar 2 km recorriendo todo el pueblo hasta llegar al huerto. Decidir que hacer ( desde plantar, recolecta, riego, construcción, fitosanitarios ecológicos..) aguantar hasta el máximo posible ( generalmente 11 de la mañana) entonces ya hace demasiado calor y directos vamos 500 metros mas lejos donde se encontraba el jardín de mangos. Nos instalamos y comenzamos a observar los pájaros (leer, macramé, observar) a eso de las 3 venia Moussa o dos de los niños del pueblo con el bol de Thie (niños del pueblo, aquí, y es algo que hemos visto y comprobado hasta el día de hoy en África, todo el mundo trabaja para todo el mundo, no importa la edad. Por ejemplo si estamos saliendo del pueblo y Moussa se ha olvidado la bicicleta, no va a ir el a recogerla va a encontrar un niño enfrente y le va a decir que vaya, si tiene suerte luego le dará una moneda. Lo mismo para todo… tienes ganas de the pero cuesta mucho trabajo? Llamas a dos niños o tienes la casa sucia y tu no tienes tiempo la mujer de la mujer de un amigo puede venir a limpiarla). Tras comer a la sombra de los mangos una buena siesta y quizás un baño en el río con la mirada atenta de todas las familias de alrededor que están o lavando la ropa o dándose una ducha. Los más atrevidos vienen enfrente para observarnos. Hasta las 5 o 6 a la sombra de los mangos, después volvemos acalorados al huerto a hacer una mini cosa hasta eso de las 7 y después volvemos todos juntos, con las vacas, hasta la casa de Moussa. Allí reposamos de nuevo fuera de la casa, tumbados, generalmente vienen algunos niños a hacer el the, y cuando es de noche nos desplazamos todos juntos al patio de la familia de Moussa en el otro lado del pueblo para cenar con la familia. Después volvemos, ponemos la tienda y comenzamos a luchar con la noche y el calor (yo directamente ya me voy empapada a la cama y duermo con una botella de agua al lado para echármela por encima cuando me despierto agobiada).

Solamente recordar esta rutina, en este momento desde el fresco Dakar, de verdad me agobio.

En estos días en el pueblo conocimos muchas historias, vimos como los niños están 24 horas en la calle…hay una escuela pero tiene muchas fiestas por lo que parece, como los niños juegan con restos de ropa sucia para saltar a la comba, con neumáticos, con palos, con arena y con todo lo que encuentran a su alrededor. Como todo el mundo tiene poder sobre todo el mundo, el hermano más grande va a mandar y cuidar del más pequeño y así sucesivamente. Como en este pueblo (y en el resto que hemos visto de África hasta el momento) la ropa de todos los niños es el uniforme de fútbol (especialmente real Madrid, barsa y paris). Su pasión por estar 24 horas hablando y jugando al fútbol es una locura, realmente tienen el sueño en sus cabezas de llegar a jugar en uno de los grandes equipos. Hemos visto el máximo respeto que hay a los mayores y a la familia en general. 2 bodas musulmanas. Lo practicantes que son con la religión. Hemos aprendido un poquito de su lengua y de sus costumbres. Hemos visto como también en esta etnia las mujeres más mayores tienen grandes tatuajes en pies y cara procedentes de la tradición. Una vez mas hemos sido testigos de la gran hospitalidad que por aquí existe.

Mauritania… una tierra para ver, para pasar y como dicen ellos no solo para utilizarlo como puente obligatorio a Senegal.  Desierto, desorden y caos en la capital… calor y tradición a las orillas del río Senegal… un país que no deja indiferente y que sorprende. Sorprende como puede estar tan dejado, como las personas que allí habitan pueden tener tan pocas prestaciones en tantos aspectos (sanidad, educación, infraestructuras, propiedades), hay gente que lleva años esperando el titulo de propiedad de tierras que son suyas desde hace 8 generaciones, o como ya dije únicamente de la carta de identificación. Pasar por Mauritania te da la sensación de que es un país que no tiene presidente ni nadie que lo gestione, y es en que en cierta parte así es. Hay presidente como hay riqueza en Mauritania, solo hay que ver alguno de los coches que se pasean por Nuakchot, la cantidad de minas abiertas que hay con minerales que incluyen el oro o el pescado que cada día se saca de sus aguas… pero la historia con África hasta ahora parece ser siempre la misma… el primero en vender África es África.

Tras esta etapa decimos adiós a Mauritania, contentos de haber pasado… un país canto menos especial… nos vamos dirección Senegal cruzando con una piragua al otro lado del río que nos ha acompañado durante estos últimos días.

 

Estamos en Senegal!

Posdata: Hemos podido cambiar la pantalla del ordenador en Dakar 🙂

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A la proxima!

1 Comment

  1. Merci pour ce nouvel article, grâce à vous on voyage et on apprend plein de choses.j ai lu un livre sur la Mauritanie du debut du 20 eme siècle et j ai l impression que ça n a pas beaucoup changé. Bon courage pour la suite. Et même si ça se complique gardez à l esprit que vous vivez une expérience exceptionnelle et enrichissante.Bises Ghislaine

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!